jueves, 13 de octubre de 2016

¿Cuál es la Verdad? Parte XIV


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Si nos centramos en el tema de las instrucciones codificadas como argumento para evidenciar la existencia de Dios y su papel en la creación de todo, debemos revisar información más detallada sobre el ADN…

Doble Hélice del ADN
La Doble Hélice del ADN es uno de los más grandes descubrimientos científicos de todos los tiempos. Descrita primero por James Watson y Francis Crick en 1953, el ADN es la famosa molécula de la genética que establece las características físicas de cada organismo. No fue hasta mediados del 2001, que el "Proyecto Genoma Humano" y Celera Genomics, conjuntamente presentaron la verdadera naturaleza y complejidad del código digital inherente al ADN. Sabemos ahora que cada molécula humana de ADN comprende bases químicas dispuestas en aproximadamente 3 billones de secuencias precisas. Hasta la molécula de ADN de la bacteria unicelular E. coli contiene suficiente información para llenar todos los libros de cualquiera de las bibliotecas más grandes del mundo.

Como se ha descrito antes, el ADN (ácido dioxiribonucléico) es una molécula de doble cadena que se dobla en una hélice como una escalera en espiral. Cada cadena está compuesta de una columna de azúcar-fosfato y numerosos químicos base juntados en pares. Las cuatro bases que conforman los escalones en la escalera en espiral son adenina (A), timina (T), cistosina (C) y guanina (G). Estas escaleras actúan como las "letras" de un alfabeto genético, combinándose en secuencias complejas para formar palabras, oraciones y párrafos que actúan como instrucciones para guiar la formación y funcionamiento de la célula huésped. Tal vez, hasta más apropiadamente, el A, T, C y G del código genético de la molécula de ADN puede ser comparado con el "0" y "1" del código binario del software de una computadora. Como en el software de una computadora, el código del ADN es un lenguaje genético que comunica información a la célula orgánica.

El código del ADN, como un sistema de código binario, es bastante simple en su estructura básica de pares. Sin embargo, es la secuenciación y el funcionamiento de ese código lo que es enormemente complejo. A través de tecnologías recientes como la cristalografía de rayos X, sabemos ahora que la célula no es una "gota de protoplasma" sino una maravilla microscópica que es "más compleja que un trasbordador espacial". La célula es muy complicada, utiliza un número incalculable de instrucciones de ADN, increíblemente precisas, para controlar cada una de sus funciones.

Aunque el código de ADN es extraordinariamente complejo, es el sistema de traducción de la información conectado a ese código lo que realmente desconcierta a la ciencia. Como en cualquier lenguaje, las letras y las palabras no significan nada fuera de la convención de lenguaje usada para dar significado a esas letras y palabras. Esto es la teoría de información moderna en su esencia.

Sabemos ahora que la molécula de ADN es un sistema intrincado de mensajes. El afirmar que el ADN surgió por fuerzas materiales al azar es decir que la información puede surgir por fuerzas materiales al azar. Muchos científicos argumentan que las bases químicas de la molécula de ADN pueden ser explicadas por procesos naturales evolucionistas. Sin embargo, deben darse cuenta que el material base de un mensaje es completamente independiente de la información transmitida. De esta manera, las bases químicas no tienen nada que ver con el origen del complejo mensaje. Como una simple ilustración, el contenido de información de la cláusula "la naturaleza fue diseñada" no tiene nada que ver con el material de escritura utilizado, sea tinta, tiza, o lápices de colores. De hecho, la cláusula puede ser escrita en código binario, código Morse, o señales de humo, pero el mensaje continúa siendo el mismo, independientemente del medio. No existe, obviamente, ninguna relación entre la información y el material de base usado para transmitirla. Algunas teorías actuales argumentan que las propiedades de auto-organización dentro de las mismas bases químicas crearon la información en la primera molécula de ADN. Otras teorías argumentan que fuerzas externas de auto-organización crearon la primera molécula de ADN. Sin embargo, todas esas teorías deben sostener la conclusión ilógica de que el material usado para transmitir la información también produjo la información misma. Contrariamente a las teorías corrientes de los científicos evolucionistas, la información contenida dentro del código genético debe ser enteramente independiente de la composición química de la molécula del ADN.

La realidad científica de la doble hélice del ADN puede por sí sola derrotar cualquier teoría que suponga que la vida comenzó de la no-vida a través de fuerzas materialistas (naturales). Aún con trillones de años, el desarrollo del ADN es estadísticamente imposible.

La Teoría de la Evolución ha convencido a mucha gente de que el diseño de nuestro mundo es simplemente "aparente" porque dicen que solo es el resultado de procesos naturales al azar. Sin embargo, con el descubrimiento, mapeado y secuenciado de la molécula del ADN, ahora comprendemos que la vida orgánica está basada en un vasto código de información compleja, y tal información no puede ser creada o interpretada sin algún tipo de "inteligencia", es decir, sin un Diseñador Maestro en el teclado cósmico.

¿Tiene sentido esta ilustración? ¿Estoy interpretando correctamente la sorprendente complejidad de la molécula de ADN que solo recientemente comenzamos a entender?

Es asombroso pensar que esta extraordinaria pieza de maquinaria, la cual posee la capacidad total de construir toda cosa viva que haya existido en la tierra, desde gigantes secoyas hasta el cerebro humano, pueda construir todos sus propios componentes en minutos y pesar menos de 10-16 gramos. Sea en el orden de varios miles de millones de millones de veces más pequeña que la más pequeña pieza de maquinaria funcional alguna vez construida por el hombre (J.D. Watson and F.H.C. Crick, "Structure of Deoxyribose Nucleic Acid," Nature, 171:737-año 1953).

Réplica de ADN
La réplica del ADN es la base de la herencia biológica. Es un proceso fundamental que ocurre en todos los organismos vivos para copiar su ADN. Este proceso es "semi-conservador" debido a que cada cadena de la molécula ADN de doble cadena actúa como patrón para la reproducción de la cadena complementaria. De allí que el proceso de réplica del ADN resulta en dos moléculas idénticas de ADN a partir de una sola molécula de doble cadena. Mecanismos verificadores y de detección de errores celulares aseguran la fidelidad casi perfecta de las copias de ADN. La réplica del ADN comienza en lugares específicos en el genoma llamados "orígenes". El ADN se desenrolla en el origen para formar una horquilla de replicación.

La réplica del ADN puede continuar en una sola dirección, desde el tope de la cadena de ADN hacia la base. Debido a que las cadenas que forman la doble hélice del ADN se alinean de una manera anti-paralela con el tope de una cadena yuxtapuesta con la base de la otra cadena, solo una cadena en cada horquilla de replicación tiene la orientación apropiada (base a tope) para dirigir el armado de una nueva cadena en la dirección tope a base. Para esta cadena líder o conductora, la réplica de ADN procede continuamente en la dirección de la creciente horquilla de replicación.

La réplica de ADN no puede continuar a lo largo de la cadena rezagada, es decir, la cadena con la orientación tope-base, hasta que la burbuja de replicación se expanda lo suficiente para exponer un trozo grande de ADN. La réplica de ADN entonces se desplaza del avance de la horquilla de replicación. Puede continuar solo una distancia corta a lo largo de la cadena de orientación "tope a base" antes de que el proceso de réplica deba detenerse y esperar a que se desenrolle más de la cadena madre de ADN.

El replisoma es un mecanismo molecular complejo que lleva a cabo la réplica del ADN. Comprende varios sub-componentes, cada uno realiza una función específica durante el proceso de réplica. La helicasa es una enzima que rompe los puentes de hidrógeno entre las dos cadenas de ADN, separando así las cadenas más allá de la síntesis del ADN. A medida que la helicasa desenrolla la doble hélice induce la formación de superenrollamientos en otras áreas del ADN.

La girasa relaja y deshace los superenrollamientos que han sido causados por la helicasa, cortando las cadenas de ADN, permitiéndoles girar y deshacer el superenrollamiento, y luego volver a juntar las cadenas. La girasa está ubicada más comúnmente por encima de la horquilla de replicación -- donde se forman los superenrollamientos.

La primasa agrega cebadores ARN complementarios a una cadena de ADN para comenzar los fragmentos Okazaki. Además, debido a que la ADN polimerasa solo puede continuar (pero no empezar) una cadena, la primasa también comienza la cadena.

La ADN polimerasa III consta de dos centros catalíticos -- uno para la réplica de la cadena líder o conductora y otro para la cadena rezagada. Sin embargo, la ADN polimerasa III no puede permanecer en la cadena de ADN lo suficiente para replicar eficientemente una cadena hija. Por consiguiente, la ADN polimerasa III permanece en las cadenas a través de una abrazadera del dímero beta que contiene tres sub-unidades que se juntan para rodear la cadena -- asegurando que la ADN polimerasa III permanecerá en la cadena por unos cuantos miles de nucleótidos, a diferencia de unos pocos cientos.

La ADN polimerasa I remueve los cebadores ARN puestos por la primasa y completa los fragmentos Okazaki. Debido a que queda un pequeño vacío después de que la acción de la ADN polimerasa I ha continuado la cadena del fragmento Okazaki, se necesita que la ligasa llene el vacío. Los dos extremos de los fragmentos Okazaki son conectados posteriormente por enlaces covalentes.

Proteínas ligantes monocatenarias se unen a las bases expuestas en un esfuerzo para contrarestar su inestabilidad e impedir que el ADN monocatenario se adhiera a sí mismo por uniones de hidrógeno para formar peligrosas estructuras de horquilla.

El ADN polimerasa contiene un mecanismo "corregidor" comúnmente llamado "actividad exonucleasa". Este remueve los nucleótidos que han sido agregados erróneamente.

La réplica del ADN permanece como un desafío fundamental para aquellos que procuran aferrarse a la cosmovisión darwiniana. Como el proceso por el que la información biológica es copiada y pasada a generaciones posteriores, el mecanismo es fundamental para el proceso de auto-réplica de células. Pero la auto-réplica de células es necesaria para la operación de cualquier proceso selectivo, tal como la selección natural. Por esto, intentar explicar la enorme sofisticación de este mecanismo con referencia a la selección natural requiere que uno presuponga la existencia de la cosa misma que ellos desean explicar. Debido a su naturaleza extremadamente sofisticada, la mayoría de los bioquímicos consideraron anteriormente que el sistema surgió una vez, antes del origen del último antepasado común universal. Además, muchos bioquímicos han considerado por mucho tiempo la íntima similitud funcional de la réplica del ADN, observada en toda vida, como evidencia a favor del único origen de la réplica del ADN. Pero, en 1999, investigadores de los Institutos Nacionales de la Salud demostraron que las enzimas centrales involucradas en la maquinaria de réplica del ADN de bacterias y archaea/eucariotas (los dos troncos principales del árbol evolutivo de la vida) no compartieron, de hecho, un origen evolutivo común. Por esto, parece como si dos sistemas idénticos de réplica de ADN hubieran surgido independientemente en bacterias y archaea (después de que estos dos linajes evolutivos supuestamente se separaron del último antepasado común universal).

Es extraordinario pensar que esta maravilla de la ingeniería evolucionó una sola vez, menos aún dos veces. No existe ninguna razón obvia para que tenga lugar la réplica de ADN por un mecanismo bidireccional, semi-conservador, dependiente de cebadores ARN, que depende de cadenas conductoras y rezagadas para producir moléculas hijas de ADN. Incluso si la réplica de ADN pudiera haber evolucionado independientemente en dos ocasiones diferentes, es razonable esperar que mecanismos fundamentalmente diferentes surgieran para las bacterias y las archae/eucariotas dadas sus idiosincrasias, pero no lo hicieron.

domingo, 9 de octubre de 2016

¿Cuál es la Verdad? Parte XIII


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IV. La estructura del ADN
El ADN consiste en dos moléculas parecidas a cadenas (polinucleótidos) que se tuercen una alrededor de la otra para formar la clásica doble hélice. La maquinaria de la célula forma cadenas de polinucleótidos al unir cuatro nucleótidos. Los nucleótidos, que son utilizados para construir las cadenas del ADN, son adenina (A), guanina (G), citosina (C), y timina (T). El ADN alberga la información requerida para crear todos los polipéptidos utilizados por la célula. La secuencia de nucleótidos en las cadenas de ADN (llamadas "gen") especifica la secuencia de aminoácidos en las cadenas de polipéptidos.

Claramente, no puede existir una relación de uno a uno entre los cuatro nucleótidos del ADN y los veinte aminoácidos utilizados para armar los polipéptidos. Por lo tanto, la célula utiliza agrupaciones de tres nucleótidos (llamados "codones") para especificar veinte aminoácidos diferentes. Cada codón especifica un aminoácido.

Debido a que algunos codones son redundantes, la secuencia de aminoácidos para una cadena dada de polipéptidos puede ser especificada por varias secuencias diferentes de nucleótidos. De hecho, la investigación ha confirmado que la célula no hace uso al azar de codones para especificar un aminoácido en particular en una cadena de polipéptidos. Más bien, hay una delicada base lógica detrás del uso de codones en los genes.

Secuencias de nucleótidos sumamente repetitivas carecen de estabilidad y mutan fácilmente. Sin embargo, estudios realizados que involucran los genomas de diferentes organismos, sugieren que la utilización de codones en los genes está en realidad diseñada para evitar el tipo de repetición que conduce a secuencias inestables. Investigación adicional indica que la utilización de codones en genes también es establecida para maximizar la precisión de la síntesis de proteínas en el ribosoma.

Adicionalmente, los componentes que comprenden los nucleótidos también parecen haber sido escogidos cuidadosamente, en vista del mejoramiento en el desempeño. Los nucleótidos que forman las cadenas del ADN son moléculas complejas que consisten de un medio de fosfato y de una nucleobase (adenina, guanina, citosina o timina) unida a un azúcar de cinco carbonos (deoxiribosa). En el ARN, el azúcar ribosa de cinco carbonos reemplaza a la deoxiribosa.

El grupo de fosfatos de un nucleótido se ensambla a la unidad de la deoxiribosa de otro para formar el esqueleto de la cadena del ADN. Las nucleobases forman los "peldaños de escalera" cuando las dos cadenas se alinean y se tuercen para formar la clásica estructura de doble-hélice.

Los científicos han sabido por mucho tiempo que innumerables azúcares y otras numerosas nucleobases podrían, concebiblemente, haberse convertido en parte del medio de almacenamiento de información de la célula (ADN). Pero ¿por qué las subunidades de nucleótidos del ADN y del ARN constan de esos componentes particulares? Los fosfatos pueden formar enlaces con dos azúcares simultáneamente (llamados enlaces fosfodiéster) para unir dos nucleótidos, mientras que retienen una carga negativa. Esto hace a este grupo químico perfectamente adecuado para formar un esqueleto estable para la molécula de ADN. Otros compuestos pueden formar enlaces entre dos azúcares, pero no son capaces de retener una carga negativa. La carga negativa en el grupo de fosfato le imparte estabilidad al esqueleto del ADN, protegiéndolo así de segmentación por moléculas de agua reactivas. Adicionalmente, la naturaleza intrínseca de los enlaces fosfodiéster está también ajustada con precisión. Por ejemplo, el enlace fosfodiéster que une el azúcar ribosa del ARN podría involucrar el 5' OH de una molécula de ribosa, ya sea con el 2' OH o con el 3' OH de la molécula ribosa adyacente. El ARN hace uso exclusivamente de los enlaces de 5' a 3'. Resulta que los enlaces 5' a 3' imparten mucha más estabilidad a la molécula del ARN que los enlaces 5' a 2'.

¿Por qué la deoxiribosa y la ribosa actúan como los componentes del esqueleto del ADN y del ARN respectivamente? Ambos son azúcares de cinco carbonos que forman anillos de cinco miembros. Es posible hacer análogos de ADN utilizando una gran variedad de diferentes azúcares que contienen cuatro, cinco y seis carbonos que pueden formar anillos de cinco y seis miembros, pero estas variantes de ADN poseen propiedades indeseables en comparación con el ADN y el ARN. Por ejemplo, algunos análogos de ADN no forman dobles hélices. Otros lo hacen, pero las cadenas de nucleótidos interactúan muy apretadamente o muy débilmente, o muestran selectividad inadecuada en sus asociaciones. Adicionalmente, los análogos de ADN, hechos de azúcares que forman anillos de 6 miembros adoptan demasiadas conformaciones estructurales. En este evento, se hace excepcionalmente difícil para la maquinaria de la célula ejecutar apropiadamente la réplica y transcripción del ADN. Otra investigación muestra que la deoxiribosa proporciona de manera única el espacio necesario dentro de la región del esqueleto de la doble hélice del ADN para acomodar las grandes nucleobases. Ningún otro azúcar cumple este requisito.

Los componentes moleculares del ADN parecen haber optimizado propiedades químicas para producir una estructura helicoidal estable, capaz de almacenar la información requerida para la operación de la célula. No se han producido explicaciones detalladas de cómo tan optimizada estructura para el medio de almacenamiento de la información más fundamental de la célula pudo haber surgido naturalmente (por evolución). Suponer que tan extensa optimización pudo haber surgido por puro azar es un acto de fe mucho mayor que creer en un Diseñador Supremo.

Las Probabilidades del ADN
Desde el descubrimiento de la estructura del ADN en 1953, la Teoría Darwiniana de la Evolución ha enfrentado crecientes desafíos anualmente a medida que se ha descubierto cada vez más evidencia a favor de la complejidad de la célula. En 1996, el Dr. Michael Behe (profesor de bioquímica de la Universidad de Lehigh) publicó un libro titulado La Caja Negra de Darwin, el cual detallaba un argumento en contra de la evolución darwiniana conocido como la "complejidad irreducible" de las estructuras y de los sistemas biológicos. En los 11 años desde la publicación del libro, ha sido atacado desde cada ángulo por científicos ateos, pero su tesis central solo ha ganado fuerza, ya que el debate ha expuesto la debilidad de los contra-argumentos darwinianos, y los prejuicios filosóficos naturalistas (ateos) que se esconden detrás de ellos.

¿Alguna vez se ha preguntado si el mismo Charles Darwin todavía creería en la Evolución Darwiniana (o macro-evolución) si supiera toda la evidencia que se ha acumulado a favor y en contra de ella hasta este momento? Bien, existe una interesante cita en la que Darwin estableció su propio estándar mínimo para determinar si su teoría resistiría las pruebas del tiempo: "Si se pudiera demostrar la existencia de cualquier órgano complejo, el cual no pudo haber sido formado por numerosas y pequeñas modificaciones sucesivas, mi teoría se desbarataría completamente” (Darwin, Charles, Origen de las Especies, Capítulo 6, Sexta Edición, 1872).

Las Probabilidades de la Célula
En los tiempos de Darwin se asumía que los Componentes de la Vida representados por la célula orgánica eran muy simples. En la última mitad del siglo XX, sin embargo, ha salido a la luz que dentro de cada célula viva existen máquinas moleculares infinitamente complejas, hechas de variadas partes de proteína. Los órganos, los cuales están hechos de estas células complejas, también han demostrado ser mucho más complejos de lo que se creía anteriormente.

Los planos para ensamblar las partes de proteína para células y órganos en el tiempo y orden correctos están codificados en nuestro ADN, el cual es semejante a un código binario de computadora, aunque es cuaternario (tiene 4 letras en lugar de 2). La densidad de la información codificada en el ADN abruma la imaginación. En media cucharadita de ADN existe suficiente espacio de almacenaje de información para recopilar todas las instrucciones de ensamblado de todas las criaturas que hayan existido, ¡y sobra espacio para incluir todos los libros que hayan sido escritos!

Además de la increíble capacidad de almacenaje de información en el ADN, existen máquinas y sistemas en biología que exceden infinitamente la capacidad creativa de la humanidad, en términos de su complejidad. Por ejemplo, el mecanismo de coagulación de la sangre requiere una secuencia de 20 proteínas diferentes (¡cada una de las cuales tiene una probabilidad promedio de 1 en 8,03 X 10 elevado a la 59 potencia de formarse por azar!), desencadenando reacciones entre sí, como dominós que caen en orden, hasta que se forma un andamio de malla de fibrina para el coágulo mismo. Si usted elimina cualquier proteína (sin importar el lugar en la secuencia de 20), este andamio no se forma, y no es posible ningún coágulo de sangre.

Sin la coagulación, cualquier criatura con un aparato circulatorio se desangraría hasta morir por una herida diminuta, parecido a lo que le ocurre a los hemofílicos. Ahora piense cómo esto se compara con el criterio de Darwin para su propia teoría. La macro-evolución requiere de una mutación para cada paso, y cada una necesita conferir una ventaja para sobrevivir o para crear un vástago a ser retenido por selección natural. Incluso si concedemos la creación de proteínas al azar (lo cual es extremadamente improbable), en los pasos 1, 2, 3, 4, etc. siguiendo hasta y a través del paso 19, ¡no hay ninguna ventaja conferida para la producción de un coágulo de sangre hasta que el paso 20 es completado! Si usted reduce la complejidad, eliminando tan solo un componente (sin importar el lugar en la secuencia donde esté ese componente), el sistema no funciona, y no hay ninguna razón para que sea retenido por la selección natural. Esto es la complejidad irreducible o irreductible (lo cual se ampliará mucho más en este material de estudio).

El Flagelo Bacteriano
Examinemos otro ejemplo de los Componentes de la Vida. El Flagelo Bacteriano es un propulsor de proteína similar a una cola, conectado a un extremo de una bacteria, que propulsa al organismo a través de su medio ambiente mediante rápidas rotaciones (como un motor fuera de borda en miniatura, manejando un látigo en movimiento circular). Tiene componentes que son notablemente semejantes a un motor fuera de borda creado por el hombre, tales como un rotor, una juntura universal, un estator, un palier, una hélice, bujes, y anillos. Existen al menos 40 partes diferentes de proteína necesarias para el ensamblaje de un flagelo.

Muchas de las proteínas flagelares controlan el proceso de construcción, comenzando y deteniendo las fases de construcción con disparadores químicos, justo en los momentos apropiados, y estableciendo la construcción en la secuencia apropiada. Es una maravilla de ingeniería. Si usted elimina el 1% de las partes, no tendrá un 99% de flagelo bacteriano funcional; se vuelve totalmente inoperante, y usted no obtiene nada sino un estorbo (probablemente fatal) para cualquier organismo conectado a él, ya que disminuirá y afectará su movimiento y su funcionalidad.

Se ha calculado que las probabilidades de que esta asombrosa estructura se forme por azar son de 1 en 10 a la 1170,6. De acuerdo con los teóricos de probabilidades, cualquier cosa con una probabilidad inferior a 1 en 10 elevado a la 50 potencia es matemáticamente imposible, así que no importa cuánto tiempo le otorgue (cientos, miles o millones de años), simplemente no se formará solo por azar.

Ahora, ¿por qué insisten algunos científicos que entidades como éstas podrían haber surgido por evolución? La realidad es que existen intereses personales y con fines ateos detrás de esto (después de todo, la educación es un negocio muy lucrativo y poner en duda los paradigmas “supuestamente” científicos que se han enseñado por tantos años afectaría la credibilidad de la gente y esto no le conviene a muchos mercaderes de la educación).

Para ellos, la idea de Dios es inaceptable, así que la ciencia no puede considerar ni siquiera la posibilidad de que Dios creó este universo y todo lo que en él existe (incluido el flagelo bacteriano que es un diminuto ejemplo de complejidad irreductible entre millones y millones que hay en la naturaleza).

Eche una mirada a la siguiente cita del prominente darwinista, Richard Lewontin, y considere si su punto de vista es lógicamente sensato. Desafortunadamente, esta cita parece ser representativa de cómo piensan muchos darwinistas, y de cómo quieren que todos los demás piensen: "Nosotros tomamos el lado de la ciencia a pesar del patente absurdo de algunos de sus constructos, a pesar de su fracaso en cumplir muchas de sus extravagantes promesas de salud y vida, a pesar de la tolerancia de la comunidad científica hacia historias fabuladas no comprobadas, porque tenemos un compromiso previo, un compromiso con el materialismo. No se trata de que los métodos e instituciones de la ciencia de alguna manera nos obliguen a aceptar una explicación material del mundo paranormal, sino que, por el contrario, estamos forzados, por nuestra adherencia a priori con las causas materiales, a crear un aparato de investigación y un conjunto de conceptos que produzcan explicaciones materiales, sin importar cuán contra intuitivas, ni cuán difícil de entender sean para los no adeptos. Más aún, que el materialismo es un absoluto, porque no podemos permitir que un Pie Divino se cuele por la puerta" (Richard Lewontin, Billions and billions of demons, The New York Review, pág. 31, 9 de enero de 1997).

Este es un buen lugar para meditar sobre una cita de Christian de Duve, ganador del Premio Nobel de química orgánica: "Si usted iguala la probabilidad del nacimiento de una célula de bacteria al ensamblaje al azar de sus átomos, la eternidad no sería suficiente para producir una” (Christian de Duve, premio Nobel y químico orgánico, “A Guided Tour of the Living Cell”).

La pregunta que surge es: ¿por qué se hace un esfuerzo tan coordinado para negar lo que está más allá de las explicaciones materiales?

Quizás la siguiente cita de otro prominente darwinista, Aldous Huxley, proporcione alguna respuesta: "Yo tenía motivos para no desear que el mundo tuviera significado; por consiguiente asumí que no tenía ninguno, y fui capaz, sin ninguna dificultad, de encontrar razones satisfactorias para esta suposición... Para mí, como sin duda para la mayor parte de mis contemporáneos, la filosofía de la falta de sentido era esencialmente un instrumento de liberación. La liberación que deseábamos era una liberación simultánea de un cierto sistema político y económico, y de un cierto sistema de moralidad. Objetamos la moral porque interfería con nuestra libertad sexual" (REPORT, Junio 1966. “Confession of Professed Atheist,” A. Huxley).

Ahora mire el siguiente pasaje bíblico, y piense cómo se relaciona con las citas de arriba: “Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios” (Rom. 1:20-22).

A partir de esta serie de decisiones conscientes del hombre que no reconoce a Dios ni le honra como su Creador, considere lo que sigue aconteciendo en su vida: “y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén. Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen; estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades; murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia; quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no solo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican” (Rom. 1:23-32).

Estas son las consecuencias que se obtienen al pretender que se puede vivir sin Dios y sin ley, sin moral y sin control…

jueves, 6 de octubre de 2016

¿Cuál es la Verdad? Parte XII

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d. Instrucciones codificadas
Dios provee la mejor explicación sobre el código digital contenido en el ADN y el control de las funciones de toda vida en la tierra.

* La teoría alternativa es que un código complejo, tal como el código binario que maneja computadoras, pudo existir repentinamente, por suerte y por azar, en un proceso evolutivo sin propósito en sí mismo.

I. Mundo del ARN
La hipótesis del mundo de ARN es un intento para proporcionar una respuesta adecuada a los problemas que enfrentan los investigadores del origen de la vida en relación con el medio de almacenamiento de información que tuvo lugar en la tierra primitiva. El ADN es el responsable de albergar la información que la célula requiere para plegar las proteínas en la forma correcta, lo cual es indispensable para su respectiva función. Prácticamente cada estructura celular y extra-celular es construida a partir de proteínas. Dada esta importancia, la información albergada en el ADN define las operaciones y estructuras más fundamentales de la vida.

Cuando las células experimentan la duplicación, el ADN y la información que almacena son copiados y posteriormente pasados a las células hijas. Los planos bioquímicos son transmitidos a la próxima generación mediante la réplica del ADN. Este proceso genera dos moléculas "hijas" idénticas a la molécula del ADN "padre". Una vez que la réplica es completada, las dos moléculas de ADN generadas son distribuidas entre las células hijas producidas durante la división celular.

El construir proteínas requiere información genética en el ADN, pero la información en el ADN no puede ser procesada sin muchas proteínas específicas y complejos de proteínas. La interdependencia mutua del ADN y las proteínas se erige como un gran obstáculo para los paradigmas darwinianos relacionados con el origen de la vida desde mediados de 1980. Los investigadores del origen de la vida incluso se refieren a este acertijo como la paradoja del huevo y la gallina (¿quién fue primero?). Debido a que las proteínas son tan fundamentales para los medios por los que el ADN se replica, el ADN y las proteínas no pudieron surgir simultáneamente de una sopa primordial.

La hipótesis del mundo de ARN ha sido propuesta como una solución a esta paradoja. Este modelo mantiene que el ARN precedió al ADN y a las proteínas como el medio inicial de almacenamiento de información fundamental. El ARN puede almacenar información simultáneamente (como el ADN) y catalizar reacciones químicas (como las proteínas). Por esto, se arguye que el mundo de ARN evolucionó eventualmente al mundo de proteínas ADN de la bioquímica contemporánea, con el ARN funcionando actualmente como un intermediario entre el ADN y las proteínas.

Mientras que la hipótesis del mundo de ARN elude en el papel la necesidad de un sistema interdependiente de ADN y proteínas en el más primitivo sistema vivo, en términos prácticos parece en gran parte insostenible. Abundan numerosas dificultades para la hipótesis del mundo de ARN. Por ejemplo, la formación de la primera molécula de ARN habría necesitado el surgimiento previo de moléculas constituyentes más pequeñas, incluyendo azúcar ribosa, moléculas de fosfato y las cuatro bases de nucleótidos del ARN. Sin embargo, resulta que sintetizar y mantener estas esenciales moléculas constructoras de ARN (especialmente la ribosa) y las bases de nucleótidos, es profundamente problemático, si no imposible de realizar, bajo condiciones prebióticas realistas.

Otra dificultad importante que confrontan los defensores de la hipótesis del mundo de ARN es que las moléculas de ARN que ocurren naturalmente poseen muy pocas de las propiedades enzimáticas específicas de las proteínas. Por ejemplo, las ribozimas pueden realizar un pequeño puñado de las miles de funciones realizadas por las proteínas.

La incapacidad de las moléculas de ARN para realizar muchas de las funciones de las enzimas de las proteínas crea una tercera preocupación con respecto a la validez del paradigma del mundo de ARN. Hasta la fecha, ninguna explicación plausible ha sido promovida en cuanto a cómo las moléculas primitivas auto-replicadoras del ARN pudieron haber hecho la transición a sistemas celulares modernos que dependen mucho de una variedad de proteínas para procesar la información genética. Considere la transición de un replicador primitivo a un sistema para construir las primeras proteínas. Incluso si tal sistema de ribozimas para construir proteínas hubiera surgido de un replicador de ARN, ese sistema de moléculas todavía requeriría patrones ricos en información para construir proteínas específicas. Por tanto, no existe una explicación previsible del origen de esa información.

En resumen, el ARN puede desempeñar solo unos pocos papeles funcionales menores e incluso entonces, usualmente es como consecuencia de la "manipulación" intencional por los investigadores del catalizador del ARN en cuestión. Incluso ante dificultades extremas, la mayoría de los neo-darwinianos siguen convencidos de que el mundo de ARN debe haber existido, preparando el terreno posteriormente para el mundo de proteínas ADN. Así pues, la paradoja del huevo y la gallina (desde una perspectiva materialista) no puede ser resuelta. Por otro lado, el diseño inteligente que reconoce a un Creador ofrece una explicación definida porque Dios es el origen de todas las cosas (incluyendo el complejo sistema de la célula, el ARN y el ADN, con todos sus componentes).

II. Nuevas proteínas
Uno de los postulados fundamentales de la teoría neo-darwiniana moderna es que las materias primas básicas de la evolución son nuevas proteínas que son generadas más o menos al azar por mutaciones inducidas por mal copiado del ADN, la recombinación o la radiación. Los genes que confieren un fenotipo ventajoso son seleccionados posteriormente y por consiguiente, nuevos genes, codificando nuevas proteínas, son agregados progresivamente. Es importante comprender que una secuencia de ADN no puede, con predicción, inducir o producir cambios significativos que serían necesarios para que un gen se convierta en algún valor de supervivencia. La selección natural puede solamente determinar cualquier utilidad o mejora retrospectivamente; en otras palabras, la selección natural puede determinar la supervivencia del más fuerte, pero no el arribo del más apto.

¿Cuál es la probabilidad de obtener una macro molécula útil, asumiendo que tenemos los mecanismos establecidos para generarlos eficientemente mediante mutaciones de material genético existente? ¿Puede colocarse un estimado cuantitativo en esta probabilidad? Las mutaciones, por supuesto, son de nucleótidos en ácidos nucleicos que posteriormente son transcritos y traducidos a proteínas. Pero consideremos, en cambio, el orden aleatorio de aminoácidos para formar proteínas, lo cual es absurdo ya que estaríamos sobrestimando la probabilidad de obtener un polipéptido útil solo por casualidad.

¿Cuál es la probabilidad de la producción específica de nuevas proteínas modestamente alargadas por mutación aleatoria? Considere la molécula citocromo c. El citocromo c es una proteína corta de aproximadamente 104 aminoácidos. Está presente en la mayoría de las células y está conectada con la producción de la molécula de energía ATP. Debido a que se encuentra tanto en las procariotas como en las eucariotas, a menudo se piensa que evolucionó muy temprano, antes de la existencia del último antepasado común universal (LUCA-siglas en inglés).

Pero ¿cuán probable es que una proteína de este tamaño pudiera haber surgido por ordenamiento aleatorio de los aminoácidos, como habría necesitado, antes de que la selección natural hubiera entrado en acción? Esto puede ser calculado estimando el número de opciones potenciales que existen para una proteína de este tamaño, y luego comparar esto con cuántas secuencias pudieron haber sido probadas en el curso de la evolución.

Como se mencionó, el número de aminoácidos en la proteína citocromo c es aproximadamente 104 y existen 20 tipos diferentes de aminoácidos. Esto significa que el número de moléculas posibles de proteína es muy alto. De igual forma sucede con el universo; considere el número de átomos en el universo el cual está por fuera de nuestra capacidad para contar (son millones de millones de millones…). Pongamos ahora un estimado extremadamente generoso en cuántas alternativas pudieron haber sido probadas en la supuesta evolución. Imagine que el universo entero estaba hecho únicamente de aminoácidos que podríamos utilizar para hacer proteínas. Una proteína de solo 100 aminoácidos de largo contendría por lo menos 1000 átomos.

Ahora pensemos que el tiempo que tomaría para producir una proteína de 100 aminoácidos de largo sería aproximadamente de medio minuto (enlaces de polipéptidos son formados a una tasa de tres a cinco veces por segundo). Sin embargo, no es necesario sintetizar cada nuevo polipéptido desde el principio. Una nueva secuencia de nuevos aminoácidos puede ser generada simplemente cambiando un enlace o dos (por ejemplo: sustituyendo un aminoácido por uno diferente). Entonces, es razonable sugerir que podríamos tratar toda una nueva serie de proteínas cada segundo. Esto, por supuesto, es un estimado muy conservador, e ignora la demora más realista en traducir/transcribir un gen.

¿Qué podemos concluir de todo esto? No podemos depender de mutaciones aleatorias para producir proteínas específicas. Francamente, los recursos probabilísticos no están a nuestra disposición. Ya no es sostenible esconderse detrás de miles de millones de años de historia geológica, ni siquiera dado el argumento de que la vida podría haber evolucionado en un número astronómico de otros planetas. Con las improbabilidades tan estrechas de producir siquiera una novedosa proteína específica de x aminoácidos de largo, sin hablar de las miríadas de proteínas acompañantes que están involucradas en el interelacionismo altamente específico, la evolución está muerta en el agua.

III. El código del ADN
Las formas de vida conocidas en el planeta Tierra muestran un alto grado de variación entre unas y otras. Aún así, todas estas variedades de formas de vida comparten un material común de construcción básico. Todas las formas de vida están hechas de células o son en sí una célula, y todas estas células tienen un núcleo. En este núcleo encontramos cromosomas, los que a su vez están hechos de ADN.

Los virus, por cierto, están fuera de esta definición. Los virus constan de material genético con un esqueleto de proteína, pero ellos no están hechos de una o más células. Ni siquiera está claro aún si los virus deberían ser considerados criaturas vivas.

El ADN o Ácido Desoxirribonucleico es el portador de las instrucciones genéticas y de las instrucciones necesarias para guiar los procesos dentro de las células. El ADN está compuesto de dos cadenas muy largas de proteínas, conectadas en pares en una doble espiral. Tal espiral puede ser comparada a una cremallera: cada parte de proteína tiene su propia pareja en la cadena opuesta. La doble espiral es utilizada durante el proceso de reproducción: tanto las células reproductoras macho como las hembras contienen solo una mitad de las cadenas de ADN. En el momento de la concepción, los materiales del macho y de la hembra son "engarzados" juntos para formar una nueva cadena, combinando así el material genético de ambos padres. En este punto, una nueva célula es creada (un cigoto) el cual ahora comienza a replicarse. Una nueva vida se está desarrollando.

Por muchos años los científicos han estado trabajando para mapear el genoma humano. La búsqueda está enfocándose en el significado del código dentro del ADN. De vez en cuando surgen aclamaciones dentro de la comunidad científica por haber alcanzado un nuevo logro. Aún así, todavía hay mucho más misterio que claridad, y por una buena razón: estamos investigando un "lenguaje" que no conocemos y que no podemos aprender de esta manera. Todo lo que podemos lograr es el descifrado de partes del código de una manera limitada.

En los lenguajes de computadoras existen ciertos comandos con los cuales se pueden cambiar valores. En sistemas de computadora más viejos, por ejemplo, se utilizaban los comandos Peek y Poke: Peek, le permitía al programador "mirar" cierta ubicación, mientras que Poke le permitía cambiar algo en esa ubicación (la palabra "Poke" aquí es semejante al uso de la palabra en inglés para atizar el fuego en una chimenea; para remover el contenido). La sintaxis para estos comandos era: Peek "en algún lugar" y Poke "en algún lugar; valor."

Incluso en los primeros días de la computadora doméstica (a principios de los años 80), emocionaba y fascinaba la idea de tener disponibles 65.000 de esas ubicaciones (o "direcciones") para la manipulación. Algunas direcciones definían el color de la pantalla, mientras que otras producían un pitido. Asignarle un "mal valor" a algunas ubicaciones hacía que la computadora se congelara. Muy pronto se hizo claro que no era fácil ser productivo sin un buen "directorio" de las direcciones disponibles: la guía del usuario para la computadora. El fabricante de la computadora creaba la lista de direcciones y sabía dónde residía cada función.

En un sentido general, puede trazarse una comparación entre el ADN y la memoria de una computadora. Las funciones están almacenadas en el ADN de manera semejante a como están almacenadas en la memoria de la computadora. Tanto el ADN como la memoria de la computadora tienen "domicilios" para cada función. En muchos aspectos tal analogía es deficiente, por ejemplo, porque el ADN juega un papel en la producción de células, y porque el ADN, para el procesamiento en "tiempo real", tiene primero que crear copias de ciertas partes de una cadena (ARN), las que entonces son utilizadas para el procesamiento en tiempo real.

Otro ejemplo es el número limitado de direcciones (65.000) de la computadora en el ejemplo, comparado con los 220.000.000 de pares de genes solo en el primer cromosoma del ADN humano. ¡Eso significa 3.300 veces más direcciones! Y por supuesto, esos pares de genes son mucho más complejos y diversos que una dirección de memoria en una computadora. ¡En total, los pares de bases en el genoma humano contienen más de 23 mil millones de pares de bases de ADN!

La teoría de la evolución establece que las formas de vida han cambiado y han mejorado gradualmente. Estos cambios deben suceder en el código genético, porque una mejora de la especie debe ser pasada a los descendientes, y debe ser reproducible para permanecer en futuras generaciones. De hecho, cambios en el ADN solo pueden ocurrir mediante las llamadas "mutaciones". Definitivamente no es cierto que cambios físicos en un "cuerpo realizado" puedan fluir de vuelta al conjunto de instrucciones genéticas. Si un animal se corta accidentalmente la cola, y esto resultara ser un cambio ventajoso, esto no significaría que algunas generaciones más tarde, este cambio de alguna manera podría aparecer de nuevo en el material genético.

¿Qué es una mutación? Ocasionalmente, ocurren errores en la cadena de ADN durante el proceso de copiado y reproducción. Suponga que en algún lugar de la cadena hay una secuencia "DAABE" pero después de una reproducción, debido a ese error, la copia dice "BEEBE". Tal hecho podría causar un cambio en las propiedades del material genético.

Las propiedades cambiadas por mutaciones podrían ser teóricamente la base de una mejora. Pero ¿cómo puede tener lugar tal mejora del diseño? A fin de clarificar, regresemos al ejemplo del lenguaje de computadora. Cuando un programador escribe un software, el código escrito es adecuado para la memoria de la computadora mediante algún procesamiento de este código. Observando el contenido de tal programa se hace claro que no sería fácil hacer ajustes "a ciegas" al programa (por errores o suerte) y realmente mejorar su función. Los programadores saben que quizás sea posible hacer cambios cosméticos sencillos utilizando un cuidado extremo, pero también están conscientes de que sería imposible añadir realmente funcionalidad al programa dejando las cosas al azar.

Imagine que se escribe un programa de computadora para realizar cálculos sencillos: sumas y restas. ¿Cuán probable sería que tal programa pudiera ser modificado aplicando cambios ciegos o aleatorios, para aumentar su funcionalidad y producir divisiones o hasta raíces cuadradas? O ¿sería posible que mutaciones aleatorias crearan nuevas funcionalidades?

Supongamos que una mutación es aplicada a este programa de cálculo, y supongamos que esta mutación sería el primero de unos 120 cambios que se necesitan para transformar nuestro "programa de sumas" en un "programa para encontrar la raíz cuadrada". ¿Cómo se tomaría la decisión de que alguno de los pasos tomados es un paso beneficioso? ¿Cómo se determinaría si alguno de los pasos podría conducir a un resultado deseable?

La evolución asume que las mejoras conducen a una funcionalidad mejorada. Una mutación sin un efecto útil inmediato es, al menos momentáneamente, una mutación inútil que debe ser ignorada. Ya que las mutaciones ocurren sin un plan o conocimiento, debe completarse una serie de muchas mutaciones antes de que cualquier resultado pueda ser evaluado en términos de su utilidad. En algún momento tiene que determinarse si un intento de evolución tuvo éxito o no, y si la situación debe ser revertida o no al original. Para los defensores de la evolución esto quizás suceda de esta manera, pero las probabilidades son sumamente remotas.

Un ejemplo extremadamente simplificado de ello sería suponer una secuencia necesaria de solo 120 pasos exitosos y beneficiosos para obtener de la casualidad mutaciones genéticas funcionales. ¿Cuán improbable sería este escenario si consideráramos los complejos sistemas funcionales del cuerpo humano, como el ojo o incluso una sola célula?

Ningún programador de computadores que siga tal metodología del azar sería capaz de ganarse la vida jamás si depende de procesos basados en la suerte o la coincidencia porque obviamente es mejor programar de forma intencional las funciones que se pretenden establecer en un sistema computacional.

Otra ilustración es la siguiente: si un programador ya tiene la función de la suma en un programa de cálculo y busca añadir la función de la raíz cuadrada, este cambio sería una función completamente nueva en el programa. Si esto se pone al azar o la suerte, la probabilidad de que un cambio destruya la "funcionalidad de suma" es mucho mayor que la probabilidad de que deje la "funcionalidad de suma" intacta y aumente al mismo tiempo su funcionalidad para incluir una nueva función de "encontrar la raíz cuadrada". Lo mismo sucede en el universo y en todas las formas de vida: si tenemos la idea de cambios graduales a la funcionalidad existente, como se hace en la teoría de la evolución, entonces el riesgo de daño ocasionado por estas mutaciones a la funcionalidad existente aumentaría enormemente.

Según las visiones neo-darwinistas, hay otra fuerza actuando en la evolución además de las mutaciones. Esta fuerza es llamada la "selección natural". Pero volviendo al ejemplo de los computadores, es insostenible pensar en una mutación o cambio que en un solo paso (o en millones de ellos) pudiera poner a la disposición una "función de encontrar la raíz cuadrada a partir de la suerte".

El "Lenguaje de Computadora" es un lenguaje optimizado para desempeño computacional, no para legibilidad. Los programadores de computadoras no escriben sus instrucciones utilizando tal lenguaje de computación. Ellos utilizan un lenguaje de programación más legible, que luego es traducido al lenguaje de computadora mediante el así llamado compilador. El lenguaje utilizado por el programador se asemeja bastante a un lenguaje normal, y con los avances en tecnología de computadoras, estos lenguajes de computadoras han llegado a ser cada vez más legibles. De manera que un compilador es un programa de traducción que transforma el código diseñado por el programador (código que una persona puede leer) en un código de computadora (código que una computadora puede correr).

Con esto en mente, la analogía entre programas de computadoras y el ADN puede conducir a una conclusión completamente nueva: Si el ADN es el "código de computadora" para la vida en la tierra, entonces ¿qué es el lenguaje de programación en el que ese código fue escrito originalmente?

¿Es posible que el material genético en todas las criaturas vivas pueda ser “el código de computadora” del lenguaje de Dios? Según el texto de Gn. 1:3, Dios dijo: “Sea la luz y fue la luz”. Además, Gn. 1:24 dice: “Luego dijo Dios: 'Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie; y fue así”

Mediante su palabra, la intención de Dios llegó a su completa expresión (Heb. 11:3). Como un programador utiliza palabras para crear algo en una computadora, Dios también utilizó palabras para realizar su Creación. El ADN es el resultado de las Palabras de Dios… es la manera en la que sus palabras han moldeado y formado las criaturas vivientes. El poder de sus palabras va más allá de la comprensión. Por ende, para permitir que las criaturas se beneficien de la luz, les dio ojos (y en cada detalle hay un diseño y un propósito de Dios que nosotros los seres humanos podemos ir descubriendo porque tenemos la capacidad de razonar).

La expresión “según su especie” evidencia que él creó variedad. El águila tiene una visión extremadamente aguda en un campo muy estrecho de visión; el camaleón, con sus ojos parecidos a bulbos, puede moverlos independientemente, y tiene un campo de visión de 360 grados. Los perros y los gatos no pueden ver colores. Las moscas obtienen solo una vaga imagen a través de sus ojos compuestos, pero aún así, no es fácil atrapar a una mosca.

Es obvio que una evolución de todos los sistemas vivos en la tierra es imposible. Si la evolución hubiera sucedido, veríamos las huellas de millones y millones de "caminos fallidos" de la evolución en el registro fósil, pero Dios dejó espacio para la variación dentro de límites estrictos, definidos en el ADN.