sábado, 11 de febrero de 2017

Otras reflexiones sobre Creación y Evolución Parte II

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d. La reciente extinción de los dinosaurios

Revise la considerable evidencia de esta teoría de la reciente extinción de los dinosaurios. Los hechos apuntan abrumadoramente hacia su veracidad.

La Extinción de los Dinosaurios es un tópico candente de debate y nuevas teorías sobre la catástrofe que exterminó a los dinosaurios son presentadas con frecuencia; por consiguiente, en este estudio quiero plantear varios argumentos para analizar la evidencia encontrada.

La mayoría de los científicos creen que los dinosaurios se extinguieron hace cerca de 50 a 65 millones de años y ellos mismos concuerdan en que el concepto del hombre acerca de los dinosaurios se limita a más o menos los últimos 180 años (y la palabra misma no fue creada hasta 1841). Por lo tanto, si descubrimos evidencia del conocimiento del hombre (o su coexistencia con) dinosaurios durante el último par de siglos, la "ciencia" (como la conocemos) se pondría de cabeza. En este sentido, miremos alguna evidencia:

- Huesos humanos y utensilios coexisten en las mismas capas de fósiles así con huesos de dinosaurios en Texas y las Dakotas.
- Huellas de dinosaurios, humanas y de otros mamíferos coexisten en las mismas capas de fósiles en Texas y Nuevo México.
- Dibujos en cuevas y acantilados en Utah y Colorado describen crudamente ciertas especies de dinosaurios (datan del 400 d.C. al 1300 d.C.).
- Piedras de ceremonias funerarias descubiertas en Ica, Perú representan numerosas especies de dinosaurios, algunas en actividades con hombres (datan desde el 500 d.C. al 1500 d.C.).
- Figuras de cerámica y piedra descubiertas en Acambaro, México, representan muchas especies de dinosaurios (datan desde el 800 a.C al 200 d.C).
- China, Europa y el Medio Oriente comparten relatos similares de "dragones" y otras bestias. Algunas culturas reverenciaron estas criaturas. Por ejemplo: Registros de Marco Polo en China muestran que la casa real mantenía dragones para ceremonias. En otras culturas, era un gran honor matar a estas bestias. Existen numerosos relatos de guerreros matando grandes bestias a fin de establecer credibilidad en una aldea.
- En la Biblia, el libro de Job describe acerca de grandes criaturas, Behemot y Leviatán, hace cerca de 4000 años. Aunque las más recientes traducciones de la Biblia usan sustitutos como elefante, hipopótamo o cocodrilo, el hebreo original no permite estas interpretaciones. La palabra "dragón" (Hebreo: tannin) es usada numerosas veces en el Antiguo Testamento, y se traduce correctamente como "monstruo de mar o tierra".
- Muchas leyendas famosas, incluyendo la mitología de Egipto, Grecia y Roma, incluyen descripciones específicas de dragones y otras criaturas similares a los dinosaurios.
- Criaturas como dinosaurios aparecen en monumentos históricos de Babilonia, mosaicos romanos, sudarios egipcios, y muchas otras piezas de arte a través del mundo antiguo.
- Aún hoy en día existe un inmenso y creíble legado de "monstruos" de mar, de lagos y pantanos.

Ante estas evidencias históricas y objetivas, la extinción de los dinosaurios es un fenómeno reciente. Muchos de los grandes monstruos marinos y terrestres se extinguieron en un diluvio global hace cerca de 4.400 años. Algunas de estas criaturas sobrevivieron y habitaron la tierra con el hombre, hasta que también se extinguieron, a medida que el hombre las mató por deporte, seguridad, y expansión (como los osos negros de la Florida y el bisonte en el occidente de Norteamérica). Sabemos que esta idea es revolucionaria para muchos pero está basada en hechos y evidencias ya presentadas anteriormente; además, tiene el respaldo de la verdad divina establecida en el relato bíblico (un relato que no depende de la cambiante opinión de la humanidad sobre la ciencia y la razón).

Dinosaurios Fósiles
El término "Dinosaurios Fósiles" viene de tres palabras en latín: Deinos, que significa "grande;" Sauros, que significa "lagartijo;" y Fossilis, que significa "desenterrado". Por lo tanto, dinosaurio fósil literalmente quiere decir "gran lagartijo que fue desenterrado". El anatomista británico Sir Richard Owen (1804-1892) acuñó la palabra "dinosaurio" en 1841.

Un buscador de fósiles británico y eclesiástico, William Buckland (1784-1856), descubrió los primeros restos de dinosaurio fósil en nuestros tiempos modernos. En 1819, Buckland descubrió el Megalosaurus Bucklandii (el lagartijo gigante de Buckland) en Inglaterra. Se le dio ese nombre en 1824. Anterior a esto, el Reverendo Plot encontró un inmenso hueso fémur en Inglaterra ya en 1676 y se pensó que pertenecía a un gigante. R. Brookes publicó un reporte del hallazgo de Plot en 1763. Las autoridades sugieren que pudo haber pertenecido a un dinosaurio; sin embargo, con el descubrimiento de restos gigantes de esqueletos humanos, alrededor del mundo en los últimos cien años, que van desde los 16 a los 24 centímetros de altura, muchos creen que el fémur de Plot pudo haber pertenecido a un humano muy alto. En 1838, William Parker Foulke encontró los primeros restos de dinosaurio fósil (casi) completos, en Nueva Jersey, EUA. Desde el descubrimiento original de Buckland en 1819, aproximadamente 330 clases diferentes de dinosaurios han sido descubiertos hasta ahora.

Dinosaurios fósiles, como cualquier otro fósil, se encuentran a lo largo de las capas sedimentarias de la tierra. Hasta ahora, aproximadamente el 95.0% de todos los restos fósiles de la tierra son marinos invertebrados, 4.74% son plantas, el 0.25% son invertebrados terrestres (incluyendo insectos), y el 0.0125% son vertebrados. De los vertebrados, la mayoría son peces. Más aún, el 95% de todos los vertebrados terrestres encontrados, consiste de menos de un hueso. Sin embargo, billones de fósiles han sido encontrados. Más de 1.200 esqueletos de dinosaurios han sido encontrados hasta ahora.

Roca sedimentaria (arenisca, cieno, esquisto, piedra caliza, etc.) es principalmente depositada por el agua en movimiento, en un proceso conocido como clasificación hidrológica. Restos fósiles de animales encontrados deben haber sido atrapados por esta agua corriente, y deben haber sido sepultados y preservados. Los restos fueron clasificados por su densidad, tal como lo fueron las rocas. De no estar enterrados, los cuerpos se hubieran podrido o hubieran sido consumidos en parte por animales. Por otra parte, los restos fosilizados de almejas (encontradas cerradas, indicando que fueron sepultadas vivas) han sido encontrados en la cima del Monte Everest. Además, capas sedimentarias y restos de fósiles parecen ser un testimonio de un pasado cataclismo marino. Existen cerca de 300 leyendas de diluvio que han sobrevivido y han sido pasadas a través de civilizaciones antiguas y algunas de ellas sugieren el diluvio de Noé.

Se pensó una vez que los dinosaurios fósiles tenían millones de años. Esta edad estaba basada en la columna geológica, la cual fecha los fósiles por las rocas en las que se encontraron, y fecha las rocas por los fósiles que contienen. Los críticos insisten que esto es razonamiento en círculo. "El hombre común inteligente ha sospechado desde hace tiempo el razonamiento en círculo en el uso de rocas para fechar fósiles y fósiles para fechar rocas" (J.E. O'Rourke, "American Journal of Science," 1976, 276:51). Además, la columna geológica supone uniformidad, lo cual ha sido refutado por elementos geológicos tales como fósiles poli-estrato, fósiles extraviados, capas faltantes o extraviadas (tales como capas en orden inverso o capas "antiguas," encontradas a varias capas sobre capas "modernas"). Más recientemente, defensores de una "Tierra Vieja" recurrieron al Fechado Radiométrico para probar que los dinosaurios son antiguos. Aunque ellos mismos no pueden fechar los restos de dinosaurio, pueden fechar las rocas sepultadas cerca de los restos del dinosaurio. Esto no es aceptado como válido por muchas autoridades en el medio científico, ya que el Fechado Radiométrico está basado en suposiciones controversiales consideradas como erróneas por muchos expertos, como lo indica la investigación empírica. Se supone que los dinosaurios tienen millones de años. Muchos ahora proponen que murieron recientemente y son responsables por la miríada de mitos de dragones. Esto ha venido a ser una teoría popular con tales descubrimientos como las Piedras de Ica, las huellas de Glenn Rose, etc. Adicionalmente, restos humanos han sido encontrados sepultados con restos de dinosaurios en más de una ocasión. Pudiera ser que el hombre cazó los dinosaurios hasta extinguirlos.

Historia de los Dragones
La historia de los dragones es casi universal a través de las culturas antiguas del mundo. ¿En dónde se originó este concepto global? ¿Cómo describieron, registraron, dibujaron, grabaron, cosieron y tallaron las sociedades a través del mundo tales criaturas, con tanta uniformidad, si no vieron esas criaturas durante sus vidas?

La historia de los dragones puede resumirse de la siguiente manera: "Los dragones de las leyendas son extrañamente parecidos a criaturas reales que vivieron en el pasado. Se parecen mucho a los grandes reptiles (dinosaurios) que habitaron la tierra mucho antes del tiempo en que se supone que el hombre apareció en la tierra" (Knox Wilson, "Dragón", The World Book Encyclopedia, Vol. 5, 1973, pg. 265).

A la luz de esta afirmación de The World Book Encyclopedia, mucha gente no se da cuenta que la paleontología (el estudio de eras geológicas pasadas, basada principalmente en el estudio de fósiles) es relativamente una ciencia nueva. De hecho, el concepto de dinosaurios (lagartijos gigantes) solo emergió en su presente forma hace menos de 180 años. Antes de eso, cualquiera que encontraba un hueso grande fosilizado suponía que venía de un elefante, de un dragón o de un gigante. No había ninguna idea de "ciencia" anexada a estos hallazgos.

No fue sino hasta 1841 que el científico inglés, Richard Owens, sugirió que el grupo de animales "recién descubiertos" se llamara "dinosaurios". A lo largo de las siguientes décadas, las primeras representaciones de dinosaurios por artistas eran realmente cómicas, cuando las comparamos con lo que podemos discernir hoy científicamente. ¿Cómo entonces, alfarería, linos, pinturas en cuevas, y descripciones escritas de "dragones" de 2.000 a 4.000 años atrás, representan a los dinosaurios mejor que lo que la ciencia pudo mostrar a mitad del 1800 d.C.?

¿Dónde están todos esos relatos de historias de dragones? En efecto, comencemos con la Biblia, el libro de mayor publicación mundial en la historia. Una búsqueda de la palabra "dragón" en la versión King James de la Biblia produce 34 resultados a través de 10 libros diferentes escritos aproximadamente entre el 2000 a.C. y el 90 d.C. La palabra "dragón" (Hebreo: tannin) es usada a través del Antiguo Testamento, y se traduce correctamente como "monstruo de mar o tierra". En el libro de Job, el autor describe las grandes criaturas, Behemot (Job 40) y Leviatán (Job 41). Aunque las más recientes traducciones de la Biblia usan sustitutos como elefante, hipopótamo o cocodrilo, en vez de Behemot y Leviatán, el hebreo original y el contexto de las descripciones no permite estas interpretaciones.

Por supuesto, la historia del dragón no se limita de ninguna manera a la Biblia. Historias de dragones de China, Europa, el Medio Oriente, y la antigua Latinoamérica, comparten relatos similares de "dragones" y otras bestias. Algunas culturas reverenciaron estas criaturas. Por ejemplo: Historias de Marco Polo en China señalan que la casa real mantenía dragones para ceremonias, y que dragones eran cazados por su carne y para medicinas en la Provincia de Karazan. Registros del historiador griego Heródoto y del historiador judío Josefo, describen reptiles voladores en el antiguo Egipto y Arabia. En otras culturas, era un gran honor matar a estas criaturas. Existen numerosos relatos de guerreros matando grandes bestias a fin de establecer credibilidad en una aldea. Gilgamesh, Fafnir, Beowulf y otras leyendas famosas, incluyendo la mitología de Egipto, Grecia y Roma, incluyen descripciones específicas de dragones y otras criaturas como dinosaurios.

La historia de dragones es revelada en numerosos objetos de arte antiguo a través del mundo. Criaturas parecidas a dinosaurios están representadas en monumentos históricos de Babilonia, en mosaicos romanos, cerámicas y trajes reales de Asia, sudarios y sellos reales de Egipto, piedras funerarias y tapicerías del Perú, esculturas Maya, petroglifos (tallados y dibujos en roca) de aborígenes de América, y muchas otras piezas de arte ceremonial a través de culturas antiguas. ¿Qué significa realmente toda esta evidencia?

Casi todos nuestros antepasados creían que la tierra estuvo habitada, especialmente en regiones desconocidas, por dragones. ¿De dónde sacaron esa idea? ¿Fue producto de una imaginación universal humana? ¿Un instinto o necesidad heredada? ¿Un heredado recuerdo subconsciente de dinosaurios? Todas estas sugerencias han sido hechas, y tomadas seriamente por grupos de personas. Por tanto, es muy factible que los dragones sean un reflejo, algunas veces embellecido a través de repeticiones, pero mayormente histórico, de reales encuentros físicos de seres humanos con dinosaurios.

Francis Schaffer, un filósofo-teólogo, escribió: “No estoy convencido de ninguna manera, de que se haya probado que los dinosaurios se extinguieron antes del advenimiento del hombre. Creo que existe mucha evidencia, antigua y moderna, que indica que los dinosaurios y la humanidad existieron en la tierra contemporáneamente. Y que los seres humanos en su mayoría, aunque probablemente vivían en diferentes regiones que los dinosaurios, se encontraron de hecho en muchas ocasiones con las a veces inmensas y terribles criaturas. Los recuerdos de estos encuentros fueron tan vívidos y profundos que los pasaron a una multitud de culturas como leyendas, pintados en las paredes de cuevas, representados en cerámica, y escritos en literatura”.

La palabra "dragón," de acuerdo al Diccionario Inglés de Oxford (1966), se deriva del francés antiguo, el cual a su vez se deriva del latín dracon (serpiente), el cual a su vez se deriva del griego Spakov (serpiente), del verbo aorista griego, Spakelv (ver claramente). Guarda relación con muchas otras palabras antiguas relacionadas con la vista, tales como: darc en sanscrito (ver), darstis en avéstico (vista), derc en irlandés antiguo (ojo), torht en inglés y en sajón antiguos (claro o brilante) y zoraht en alemán antiguo (claro o brilante). Las raíces de la palabra pueden ser encontradas, entonces, hasta en la mayoría de las lenguas indo-europeas. Esto podría indicar que es posible que el ancestro inmediato de la palabra formara parte de la hipotética lengua original indo-europea, la cual pudo haber formado parte del vocabulario de los descendientes de Jafet, luego del Diluvio y de la dispersión de Babel.

El Diccionario Inglés de Oxford indica que Spakelv es derivado de la raíz griega Spak que significa fuerte. La conexión con dragones es obvia. De acuerdo al diccionario, la palabra fue usada en inglés por primera vez cerca del 1220 a.C. Además, fue usada en versiones en inglés de la Biblia desde 1340 en adelante.

Un libro moderno, The Greatest Monsters in the World (1975), contiene un capítulo llamado "Dragones en todas partes". Este título es acertado, porque la creencia antigua en dragones parece haber sido casi universal, hasta donde podemos determinar por el arte prehistórico, leyendas, y los escritos más antiguos del mundo.

En arte, los dragones son un motivo usado en cerámicas antiguas. El motivo aparece como decoración en cuencos de China incluso hasta el 202 d.C.

En el libro de Anne Ross “Pagan Celtic Britain”, hay una fotografía de un motivo en una olla perteneciente a la cultura antigua Urnfield, la cual floreció en Europa antes del 500 a.C.

La cultura de Bali representa al dragón en su máscara animal de Barong, un espíritu bueno que es central en sus dramáticas presentaciones rituales.

Sin embargo, tal vez la evidencia más antigua se encuentra en la cueva prehistórica en La Baume, Latrone, Francia. Descubierta en 1940 por Siegfried Giedion. Peter Costello escribe: "Dominando la escena entera aparece una serpiente de más de tres metros de largo". Como Costello nota, esta pintura de una criatura parecida a un dragón "aparece en la aurora misma del arte", cualquiera sea la fecha exacta.

En Lydney Park en las riberas de Severn, en Gloucestershire, Inglaterra, un piso de mosaicos de origen romano-celta ha sido excavado. Parece ser un templo asociado con el culto del río a Nodens, "el hacedor de nubes". Prominentes en el mosaico se encuentran monstruos marinos que bien pueden ser considerados dragones.

En la literatura, los dragones son ciertamente y virtualmente un antiguo motivo universal. Los dragones se encuentran en las primitivas literaturas de los ingleses, irlandeses, daneses, noruegos, escandinavos, alemanes, griegos, romanos, egipcios y babilonios. Entre los indígenas americanos, leyendas de dragones florecieron entre los Crees, Algonquins, Onondagas, Ojibways, Hurones, Chinooks, Shoshones, y Esquimales de Alaska.

Uno de los más famosos cuentos daneses de dragones se encuentra en "Sigurd de los Volsungs" y se refiere a "La Muerte de Fafnir". Sigurd, el héroe de la épica, tiene miedo de Fafnir el dragón, porque sus huellas son enormes. Esto seguramente debió ser cierto en el caso de los grandes dinosaurios, ya sea que estuvieran considerando las huellas mismas o el ruido que hacían al acercarse. Sigurd se escondió en un hoyo, y cuando el dragón se acercó al agua le atravesó el corazón. De nuevo, si un hombre quisiera matar a un dinosaurio esta sería una manera inteligente de hacerlo, ya que estaría fuera del alcance de la poderosa cola y de los afilados y desgarradores dientes de la criatura. Probablemente la cabeza, el cuello y el corazón eran verdaderamente las únicas áreas vulnerables del inmenso cuerpo. La mayoría de los dinosaurios eran básicamente criaturas de agua. Por lo tanto, todo en esta escena es totalmente realista y describe una buena estrategia de caza de dinosaurios.

Sigurd tenía miedo de ahogarse en la sangre del dragón, lo cual podría ser otra indicación del tamaño de la criatura. Si el dragón hubiera caído sobre la boca del hoyo, la posibilidad de que Sigurd se ahogara en su sangre hubiera sido muy real.

A medida que el dragón se acercaba, soplaba veneno delante de él. El dragón le habla a Sigurd. En el hecho de hablar indudablemente encontramos embellecimiento, pero esto no sorprende en un cuento folklórico primitivo que fue relatado a través de incontables generaciones. El amigo de Sigurd, Regin, extrae el corazón del dragón y le pregunta a Sigurd si se lo asa y se lo sirve. Cuando Regin prueba la sangre del dragón inmediatamente entiende el lenguaje de los pájaros. Aquí de nuevo encontramos embellecimiento de la historia, tal vez asociando a los dragones, de una manera simbólica con la sabiduría, una asociación frecuente en literatura primitiva.

Tanto el dragón de este primitivo cuento épico danés y el dragón de la antigua épica inglesa, Beowulf, resguardaban un tesoro. Solo podemos especular acerca del origen de esta idea. Es posible que un dinosaurio haya robado algún botín, o es posible que la morada de los dinosaurios haya sido tan inaccesible que los antiguos imaginaban sus cuevas llenas de tesoros. ¿Pertenecen los dos dragones a la misma leyenda primitiva? No sabemos.

El dragón sin nombre en Beowulf también escupe llamas. Tiene 50 pies de largo, medidos después de su muerte. Como con Fafnir, "los moradores de la tierra le tenían pavor". Es una criatura de la noche, asociada con el mal, y descrita como "lisa" y "odiosa".

Los héroes griegos que se supone mataron dragones son: Hércules, Apolo y Perseo. En efecto, la Enciclopedia Mundial (1973) dice que "cada país los tiene en su mitología". En la mitología noruega, un gran árbol de Fresno, Yggdrasil, que se pensaba soportaba el universo entero, tenía tres raíces inmensas. Una se extendía a la región de la muerte. Niflheim y el dragón Nidhogg desgastaban perpetuamente la raíz del árbol. Esta situación precaria, que parece poner al universo entero a merced de Nidhogg, tal vez demuestra el profundo y enraizado miedo consciente o inconsciente de los proto-nórdicos hacia los dinosaurios, esos terribles lagartijos. Si estas temibles criaturas amenazaban los ancestros de los nórdicos, se puede entender fácilmente cómo tal mito pudo haberse desarrollado.

Los egipcios escribieron del dragón Apophis, enemigo del dios del sol, Ra. Los babilonios registraron su creencia en el monstruo Tiamat. Los noruegos escribieron acerca de Lindwurm, guardián del tesoro de Rheingold, quien fue muerto por el héroe Siegfried. Los chinos escribieron acerca de dragones en su antiguo libro, I Ching, asociando a estas criaturas con poder, fertilidad, y buena salud. También usaron dragones como motivo en su arte primitivo, cerámicas antiguas, desfiles, y danzas. La serpiente emplumada de los aztecas puede haber representado un híbrido a su manera de ver, entre un dragón y otra criatura. La cerámica de la antigua cultura de Nazca, Perú, muestra un monstruo caníbal muy parecido a un dragón.

En British Columbia, se cree que el lago Sashwap es el hogar del dragón Ta Zam-a, y el lago Cowichan el de Tshingquaw. En Ontario, el lago Meminisha es considerado el hogar de una serpiente en forma de pez temida por los indios Cree. Angoub es el legendario dragón de los Hurones y Hiachuckaluck es el dragón en que creían los Chinooks de British Columbia.

Los dragones son tan ampliamente aceptados como parte del folklore irlandés que Robert Lloyd Praeger, el naturalista, dice que son "una parte aceptada de la zoología irlandesa". El historiador, Dr. P.W. Joyce, en su libro sobre nombres de lugares irlandeses, dice: "leyendas de monstruos acuáticos son muy antiguas entre la gente de Irlanda".

Muchas teorías han sido formuladas tratando de explicar la creencia virtualmente universal en dragones entre la gente de la antigüedad. Algunos han visto a los dragones como un producto de la imaginación humana y como resultado del miedo a lo desconocido. Se ha señalado que incluso hasta 1600 d.C., mapas eran decorados alrededor de los bordes de regiones desconocidas con pinturas de monstruos parecidos a dragones. Aún así es difícil imaginar cómo tales grupos de gentes, ampliamente separados, imaginaron todos virtualmente la misma cosa, si esta entidad imaginaria no tenía ninguna base en la realidad o en sus experiencias.

Existe una interpretación frecuente de arquetipos en literatura y es que la gente tenía una necesidad universal de creer en estas cosas, que el subconsciente humano entendía a un nivel profundo los mismos grupos de símbolos, tal vez ganados a través de su (supuestamente) común ancestro evolucionista. La más frecuente interpretación moderna dada a mitos y arquetipos es que son subconscientemente simbólicos. Las preguntas son: ¿por qué es solo la humanidad la que ha dejado este antiguo registro constante de sus encuentros con dragones? y ¿cómo tales recuerdos han podido sobrevivir a lo largo de millones de años de evolución y cambios a clases de animales totalmente diferentes?

Por estas razones, hasta muchos autores han llegado casi, pero no de un todo, a la conclusión de que las gentes primitivas se encontraron con dinosaurios, y pasaron los recuerdos de estos encuentros a través de cuentos de dragones. Peter Costello, quien investigó leyendas de monstruos de lagos y presuntos encuentros en considerable profundidad, escribió: "a medida que revisamos los primeros relatos irlandeses de monstruos de lago, encontramos que a menudo hay solo una cubierta superficial de fantasía. Animales reales existen claramente detrás de estas historias".

La Enciclopedia Mundial (1973) anota: "Los dragones de las leyendas son extrañamente parecidos a criaturas reales que vivieron en el pasado. Se parecen mucho a los grandes reptiles que habitaron la tierra mucho antes del tiempo en que se supone que el hombre apareció en la tierra".

Se supone que el hombre no apareció sino hasta mucho más tarde, pero ciertamente hay mucha evidencia de que el hombre se encontró con dinosaurios, dibujando pinturas y escribiendo acerca de lo que vió. ¿Cómo pudo haber escrito acerca de algo que yacía sepultado profundamente bajo la tierra, habiendo muerto millones de años con anterioridad?

Peter Costello presenta el mismo problema. El escribe: "La teoría del plesiosauro que apareció hace tiempo, todavía tiene muchos partidarios, pero de nuevo, las dificultades de si pudo haber sobrevivido por sesenta millones de años sin ser detectado, son muy grandes"

Daniel Cohen, autor de The Greatest Monsters in the World, también dice que hay una "posibilidad sensacional" de que la leyenda del dragón se originó con los dinosaurios, observando que ninguna criatura que haya vivido es más parecida a un dragón que los dinosaurios.

Hay un problema con esta teoría y es el tiempo. Según la teoría de la evolución, todos los dinosaurios murieron hace más de 70 millones de años. Hace tanto tiempo no existía gente en la tierra. Así que, ¿quién podría recordar a los dinosaurios?

Cohen dice que “algunos primitivos descubridores de huesos de dinosaurios los llamaron huesos de dragón”. Pero aparentemente, debido a que problemas de tiempo y de desarrollo de evolución son tan grandes en las mentes de aquellos que han aceptado este modelo de orígenes, Cohen audazmente afirma que “los científicos de hoy no identifican ya más a los dinosaurios con los dragones”.

La conclusión obvia es que, excepto por su devoción a la teoría evolucionista, la identificación de dinosaurios con los dragones sería la interpretación lógica de la evidencia.

Por supuesto, para los creacionistas creyentes de la Biblia no existen problemas de tiempo o evolución, y los hechos de literatura antigua y arte prehistórico encajan muy bien con el relato bíblico. De acuerdo con Gn. 1:21-23, los animales de agua fueron creados el quinto día; de acuerdo con Gn. 1:24-25, los animales de la tierra, así como el hombre y la mujer, fueron creados el sexto día. De esta manera, según la Biblia, todos los animales fueron creados aproximadamente en el mismo tiempo. No hubieron largas eras en que el hombre no estuvo presente y cuando los dinosaurios controlaban la tierra. La Biblia en general utiliza la palabra "dragón" 17 veces, todas en el Antiguo Testamento, traduciendo dos palabras hebreas que significan "monstruo de tierra o de mar".

Pero tal vez aún más gráficas son algunas referencias bíblicas en las cuales usan otros nombres para criaturas enormes y se asemejan a los dinosaurios. En Job 40:15, por ejemplo, Behemot es descrito: “Su fuerza está en sus lomos, y su vigor en los músculos de su vientre” (40:16). Behemot fue una inmensa criatura, y leyendo sobre él, quien conoce de literatura antigua, se le hace difícil no pensar en Fafnir, el dragón de primitiva fama danesa. En cuanto a Behemot, se dice que movía su cola como un cedro. ¿Una cola tan grande y poderosa como un árbol de cedro? ¿Qué animal puede posiblemente describirse así? (podría ser otro dinosaurio).

La Biblia también dice: “Sus huesos son fuertes como bronce, y sus miembros como barras de hierro” (Job 40:18). Cuando el autor de Job escribe: “el que lo hizo, puede hacer que su espada a él se acerque” ¿Quiso el escritor decir que solo Dios es normalmente capaz de ocasionar la muerte a tan poderosa criatura? De nuevo, mentalmente veo a Sigurd escondiéndose en el hoyo, esperando por el momento oportuno para herir uno de los pocos lugares en que el dragón es vulnerable.

Behemot es una criatura de agua, porque “los árboles sombríos lo cubren con su sombra; los sauces del arroyo lo rodean” (Job 40:22). Esta criatura tiene una sed inmensa, porque “él se bebe un río” (Job 40:23). Todas estas características apuntan a una criatura semejante a un dinosaurio.

En el capítulo 41 de Job leemos de otra gran criatura, Leviatán. Como con Behemot, el relato habla de Dios describiendo a estas criaturas, e implica que a Job le eran familiares. Dios le recuerda a Job cuán difícil es atrapar a una criatura como el Leviatán. Dios había creado al Leviatán, porque declara, “todo lo que hay debajo del cielo es mío” (41:11). El Leviatán tiene dientes terribles y escamas, o una cubierta protectora fuerte (que es también típica en muchos dinosaurios).

Job es usualmente considerado uno de los libros más antiguos de la Biblia, posiblemente escrito cuando el hielo cubría grandes partes de Europa y Norteamérica, poco después del Gran Diluvio. Muchos expertos de la Biblia creen que algunos dinosaurios pueden haber sobrevivido el Diluvio, siendo criaturas de agua, pero que debido a severos cambios climáticos, murieron a pocas generaciones después del Diluvio. Si estas criaturas de pequeños cerebros estaban experimentando dificultades a las cuales no estaban acostumbradas y mal adaptadas, se puede entender fácilmente por qué una tradición de dragones monstruosos y temibles es registrada virtualmente en todas las culturas antiguas occidentales, lo que pudo haberse desarrollado durante, o poco tiempo después de Job.

La Biblia presenta este tiempo en la historia como un tiempo de dispersión (Gn. 10:11). Grupos de gente estaban mudándose, alejándose del Ararat, donde sus padres habían desembarcado después del Diluvio, alejándose de Babel, donde se habían congregado. Se estaban aventurando hacia las nuevas tierras que se convertirían en sus hogares. Toda la tierra era desconocida para ellos. Al mismo tiempo, grandes cambios climáticos deben haber causado que los dinosaurios fueran atípicamente hostiles.

Es verdad que las tradiciones orientales no han percibido al dragón como temible y malo, como lo han hecho las culturas occidentales. Solo podemos especular acerca de la razón, pero es posible que los grupos que emigraron hacia el oriente, simplemente no tuvieran los encuentros horripilantes que sus contemporáneos del occidente deben haber experimentado. De ser así, estas gentes orientales pudieron haber contado a sus hijos historias de dinosaurios de la misma manera como las recibieron desde antes del Diluvio, cuando la vida estaba idealmente adaptada a su existencia, la comida era abundante, y tal vez los animales y los humanos no se mataban el uno al otro para comer, lo cual se desarrolló mucho más en tanto la humanidad se multiplicó en toda la tierra (Gn. 9:3).

CONCLUSION
A partir de las evidencias planteadas, tenemos que concluir que la humanidad primitiva se encontró con dragones y dinosaurios. Esto significa que la humanidad no evolucionó millones de años después de que los dinosaurios se extinguieron, sino que los dos coexistieron. Por otro lado, el modelo evolucionista de historia que separa a la humanidad y los dinosaurios por millones de años deja demasiadas preguntas sin responder. ¿Cómo pudo una persona dibujar pinturas de dinosaurios en paredes de cuevas antiguas, si no quedaba ninguno para servir de modelo? ¿Cómo es que tantas culturas antiguas escribieron sobre dragones (o dinosaurios), si eran desconocidos para la humanidad primitiva? ¿Cómo terminaron siendo tan realistas los primeros relatos literarios, hasta en los más pequeños detalles?

La evidencia a favor de la coexistencia de la humanidad con los dinosaurios es sorprendente. A menudo he escuchado decir que si la evidencia puede ser aducida por un número de disciplinas diferentes, es una indicación fuerte de la veracidad de una hipótesis. Ahora bien, anteriormente he mostrado evidencia de arqueología, arte prehistórico, literatura antigua, leyenda y mitología, y la Biblia. Esta evidencia me lleva a la conclusión de que los seres humanos, poco después de la dispersión de Babel, verdaderamente encontraron dinosaurios en la tierra primitiva, y que ellos los dibujaron, escribieron acerca de ellos y contaron historias y relatos diversos de ellos a sus niños.

lunes, 6 de febrero de 2017

Otras reflexiones sobre Creación y Evolución Parte I

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a. Teoría de la Brecha

La Teoría de la Brecha fue propuesta inicialmente en 1814 por un ministro escocés llamado Chalmers. Fue durante este período que los científicos comenzaron a enseñar que la edad de la tierra era billones de años. Como respuesta a la comunidad científica, Chalmers teorizó una "brecha" en el tiempo entre Gn. 1:1 y Gn 1:2. Probablemente sus motivos fueron bien intencionados, pero no existe ninguna razón basada en las Escrituras para deducir que tal brecha alguna vez existió.

La Teoría de la Brecha afirma que las edades de la evolución (los períodos y eras de la "ciencia moderna") ocurrieron antes de los seis días bíblicos de la Creación, pero formaron parte del proceso creativo de Dios. Según dicha teoría, estas eras terminaron entonces con un cataclismo, seguido de un período de rellenado, de acuerdo a las siguientes instrucciones de Dios en Génesis: “Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra” (Gn. 1:28).

Podemos relacionar el concepto moderno de "rellenar" al de volver a llenar el vaso de soda en un restaurante de comida rápida, cuando "volvemos a llenar" un vaso medio vacío. Pero la palabra rellenar en inglés "replenish" ha cambiado de significado desde que la versión King James de la Biblia fue escrita en 1611 d.C. En ese tiempo, la palabra hebrea "varón" [ma-lay] era usada en lugar de la palabra "replenish" y significaba "llenar" como en un acto inicial de finalización. La palabra "replenish" (rellenar), no tomó el significado de "volver a llenar" hasta que fue incorporada al lenguaje inglés cerca de 1650 d.C. La palabra hebrea para "replenish", en el sentido de "volver a llenar lo que una vez estuvo lleno", es "shana". Gn. 1:28 usa la palabra "varón" en el texto original hebreo. Así que Dios le dijo a Adán "llenad la tierra" y no implicaba volver a llenar o rellenar lo que una vez estuvo lleno, o completo.

Probablemente el mayor problema de la teoría de la Brecha es que pretende hacer responsable a Dios de la creación del mal. La teoría implica que Dios usó los métodos de muerte y descomposición en una escala global por billones de años para lograr algún propósito en un mundo primitivo. Supuestamente, los fósiles y los registros geológicos, a los cuales la teoría trata de ubicar antes de Gn. 1:2, son el testimonio directo de esta violencia y muerte. Sin embargo, Pablo escribe acerca de la manera en la cual Cristo destruirá al último enemigo - la muerte: “Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de Sus pies. Y el postrer enemigo que será destruido es la muerte” (1 Cor. 15:25, 26).

La muerte no puede ser interpretada como un beneficio que Dios instituyó para ayudar a la humanidad o a la Creación. El Evolucionismo enseña que la muerte es parte de un proceso que la naturaleza usa para renovar continuamente cada especie y permitir la adaptación al medio ambiente (supervivencia del más apto). No obstante, la Biblia claramente enseña que la muerte es el resultado de la rebelión de Satanás y del pecado de Adán y Eva, y no algo que Dios creó durante el período de tiempo que los teorizadores de la Brecha creen que existió entre Gn. 1:1 y 1:2.

La teoría de la Brecha ha sido defendida por muchos pero en realidad involucra numerosas falacias serias. En general, expertos bíblicos contemporáneos y científicos no aceptan esta teoría. Además, no existe ningún apoyo en las Escrituras para ninguno de sus alegatos que pase la prueba de una sana interpretación bíblica.

b. El diluvio

El diluvio (también conocido como el diluvio de Noé) es el cataclismo mundial que devastó totalmente la tierra en algún momento entre el 2000 y 3000 a.C. De acuerdo con el Génesis, capítulos 6 al 9, la humanidad en la tierra se había degenerado de tal manera que Dios, en su soberanía, decidió depurar la tierra. Él por gracia escogió salvar a una sola familia y a una variedad de representantes del reino animal para repoblar la tierra después de que las aguas del diluvio retrocedieran. A Noé, el patriarca de esta familia escogida, el hombre que halló gracia ante los ojos de Dios (Gn. 6:8), se le ordenó construir un arca inmensa. Esta arca (también conocida como el Arca de Noé) fue el instrumento de su salvación y la de su familia. Tras la desgracia, ocho sobrevivientes humanos desembarcaron del arca. Estos ocho fueron todo lo que quedó de la raza humana: Noé, su esposa, sus tres hijos, y las tres esposas de sus hijos (1 Ped. 3:).

De acuerdo a la Biblia, cada humano que ha vivido desde el diluvio es un descendiente directo del pequeño remanente de Noé. Se concluye lógicamente, que a pesar del relativo aislamiento de las varias culturas que han florecido desde el diluvio, debido a que cada cultura desciende directamente de los sobrevivientes del diluvio, tradiciones de este evento traumático deben ser abundantes y universales, habiendo sido pasadas de generación en generación. Ciertamente, las tradiciones acerca del diluvio son abundantes y universales. Literalmente, cientos de tradiciones acerca del diluvio han sido preservadas a través del mundo, abundando en Europa, Asia, África, Australia, y las Américas. Colectivamente, estas tradiciones acerca del diluvio sirven para corroborar el relato bíblico del diluvio del Génesis. Estas tradiciones acerca del diluvio que han permanecido incluyen dos de las más antiguas historias que han sobrevivido los embates del paso del tiempo: El clásico de China "Hihking", y el poema épico "Gilgamesh" de Babilonia. Estas leyendas de diluvios son extraordinariamente consistentes, considerando el relativo aislamiento de las culturas, la cantidad de tiempo que pasó desde el Diluvio, y la tendencia humana a embellecer y exagerar las historias con el tiempo.

Muchos ateos y escépticos llaman el relato bíblico del Diluvio como el mito del Diluvio, pero muchas evidencias en la corteza de la tierra apuntan a que es un relato histórico real y nos deja una enseñanza acerca del juicio de Dios por el pecado de la humanidad.

Considere el registro fósil: Billones de cosas muertas sepultadas en sedimento ("roca disuelta por agua") encontradas por toda la tierra. El geólogo, Dr. Hohn Morris explica: "Las rocas sedimentarias, por definición, se forman por los sedimentos de fluidos en movimiento (agua), y están hechas de piezas de roca u otro material que existió en alguna otra parte, y fue erosionado o disuelto y re-depositado en su lugar presente" (John D. Morris, The Young Earth, 2001, p. 51). Más del 70% de la superficie de la tierra es roca sedimentaria (el resto de la superficie de la tierra es roca ígnea volcánica y roca metamórfica). En estas capas de roca sedimentaria, los geólogos han encontrado cosas muy extrañas. Por ejemplo: Árboles fosilizados sepultados en todos los ángulos, al revés, derechos, a menudo pasando a través de múltiples capas de roca, obviamente el resultado de un cataclismo marino. Estos fósiles "poli estratos" (poli, significa más de uno; estrato, significa capa de roca) son un fenómeno mundial.

Considere las proporciones de las cosas muertas que encontramos sepultadas en esta roca sedimentaria: "El 95% de todos los fósiles son invertebrados marinos, particularmente mariscos. Del 5% restante, el 95% son algas y plantas fosilizadas (4.74%). El 95% del 0.25% restante consiste de otros invertebrados, incluyendo insectos 0.2375%). El restante 0.0125% incluye todos los vertebrados, mayormente peces. El 95% de los pocos vertebrados terrestres consta de menos de un hueso (por ejemplo: solo cerca de 1.200 esqueletos de dinosaurios han sido encontrados)" (John D. Morris, The Young Earth, 2001, p. 70).

Considere también los abundantes restos de fósiles de vida marina encontrados sobre cada cordillera del mundo. Por ejemplo: Agrupaciones de cientos de ostras gigantes (300kg) encontradas en los picos de la cordillera de los Andes en Suramérica (David Catchpoole, Creation magazine, vol. 24:2, p. 54, 55).

c. Las falacias del Uniformitarismo

El geólogo escocés James Hutton (1726-1797) puso las bases para el desarrollo de la escala de tiempo geológico a finales del siglo XVIII con la publicación de su Teoría de la Tierra (1785). En ella, Hutton apoya el "Uniformitarismo," una doctrina geológica que básicamente asume que los procesos geológicos actuales, ocurriendo a las mismas tasas observadas hoy, de la misma manera, son responsables de todas las características geológicas de la tierra, un principio más tarde apoyado por el geólogo británico Sir Charles Lyell (1797-1875). Luego, el ingeniero civil británico, perito y geólogo amateur, William Smith (1769-1839) descubrió que los fósiles se encuentran enterrados en un cierto orden. La escala de tiempo geológico fue desarrollada poco después.

La corteza de la tierra consta de muchas capas de roca sedimentaria (llamadas "estratos"). Los geólogos asumen que cada capa representa un largo período de tiempo, típicamente “millones de años”. Esto es realmente una suposición secundaria basada en la previa suposición del Uniformitarismo. Estas capas de roca sedimentaria contienen billones de restos de fósiles y algunos de estos fósiles son exclusivos de ciertas capas. Las capas son catalogadas y arbitrariamente arregladas en un orden específico (no necesariamente el orden en que fueron encontradas). Este orden refleja la suposición de la macro-evolución (la idea ampliamente sostenida de que toda la vida está relacionada y ha descendido de un ancestro común). Las criaturas que se piensa evolucionaron primero son consideradas como las más antiguas y por esto colocadas en la base de la columna de capas. Las criaturas que se piensa evolucionaron más tarde son colocadas más arriba y así en adelante. Esto ha conducido a que muchos competentes científicos acreditados hayan objetado, ya que esto propone un argumento en círculo: ¿Cómo puede la evolución ser la base para conclusiones geológicas al mismo tiempo que la geología es enseñada como la evidencia básica para la evolución? “¿Están las autoridades afirmando por una parte, que la evolución está documentada por la geología y, por otra parte, que la geología está documentada por la evolución? ¿No es esto un argumento en círculo? (Larry Azar, "Biologists, Help!" Bioscience, vol. 28, noviembre 1978, p. 714). Así pues, esto es una falacia y es un pensamiento subjetivo y nada de científico.

Una variedad de fósiles de cada capa de estratos ha sido escogida para ser lo que se ha denominado "índice fósil". Los índices fósiles son la manera en que fechamos las capas de rocas sedimentarias. Los paleontólogos suponen la edad de un fósil índice por la etapa de historia evolucionista en que se supone que el fósil está. Se imaginan cuánto le llevaría a un tipo de vida evolucionar a otro tipo de vida, y entonces, de acuerdo a esto, fechan los fósiles y las rocas. Una vez más, éste es un argumento en círculo. "Si fechamos las rocas por los fósiles, ¿cómo podemos entonces darnos la vuelta y hablar acerca de los patrones de cambios evolucionistas a través del tiempo en el registro fósil?" (Niles Eldridge, Time Frames, 1985, p. 52).

La escala de tiempo geológico emplea todavía otro argumento en círculo. Determinamos la edad de la roca por la supuesta edad del índice fósil que contiene, entonces, para determinar la edad de todos los otros fósiles en la misma capa de roca, tomamos la edad de la capa de roca en la que se encontraron. "Los geólogos están argumentando en círculo aquí. La sucesión de organismos ha sido determinada por un estudio de sus restos incrustados en las rocas, y las edades relativas de la rocas son determinadas por los restos de organismos que ellas contienen" (R. H. Rastall, "Geology", Encyclopedia Britannica, vol. 10, 1954, p. 168)

"Cerca de 1830, Charles Lyell, Paul Deshayes, y Heinrich George Bronn independientemente desarrollaron una técnica bioestratigráfica para fechar depósitos cenozoicos [la escala de tiempo geológico]. Extrañamente, poco esfuerzo se ha hecho para probar esta suposición. Este fracaso deja al método vulnerable a la circularidad" (Steven A. Stanley, Warron O. Addicott, and Kiyotaka Chizei, "Lyellian Curves in Paleontology: Possibilities and Limitations", Geology vol. 8, septiembre 1980, p. 422).


"El hombre común inteligente ha sospechado desde hace tiempo el razonamiento en círculo en el uso de rocas para fechar fósiles y fósiles para fechar rocas. Los geólogos nunca se han molestado en pensar en una buena respuesta, creyendo que las explicaciones no valen la pena en tanto que el trabajo tenga resultados. Esto se supone que es pragmatismo de cabeza dura" (J. E. O'Rourke, "Pragmatism Versus Materialism in Stratigraphy", American Journal of Science, vol. 276, enero 1976, p. 47).

sábado, 4 de febrero de 2017

La Creación de Dios Parte IX

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q. La posición del Creacionismo

La posición que tomamos en materia de Creación vs Evolución tiene influencias de largo alcance en nuestras vidas. La ciencia nos ha permitido reflexionar sobre nuestra existencia desde infinitas perspectivas: bioquímica (ADN), paleontología (Escala Geológica del Tiempo), y astronomía (Origen del Universo). Como habitantes de un planeta, ponderamos nuestra singularidad entre una selección de galaxias y un universo impresionante. Los evolucionistas de la teoría del Big Bang afirman que la Tierra era una masa al rojo vivo que se enfrió gradualmente a través de millones de años. De alguna manera nuestro planeta hogar desarrolló la atmósfera y condiciones apropiadas para sostener a más de 6.5 billones de habitantes diversos, así como a formas inferiores de vida y vegetación. ¿Fue situada la Tierra aleatoriamente en el espacio, en donde un 1% +/- de desviación en la distancia del sol nos ocasionaría un malestar extremo? Como individuos, ansiamos determinar el propósito de nuestras vidas, pero cualquier teoría presentada como evidencia a favor de la evolución insiste en que nuestras vidas son accidentales y sin propósito, originadas súbitamente, por casualidad, a partir de materia no viva.

Ya sea que un telescopio muestre la magnificencia del espacio o un ultrasonido revele la intrincada existencia de cada niño por nacer (ecografía), nos llenamos de asombro.

Gn.1:1 expresa claramente la obra de Dios, el diseño lleno de propósito del Creador: “En el principio Dios creó los cielos y la tierra”. Dios creó en una libertad sin restricciones por medio de Su Palabra (mandato), y la creación ocurrió por la separación de los elementos del universo, lo que produjo un mundo ordenado y habitable.

Día y Noche (Gn. 1:4).
Cielos y Atmósfera (Gn. 1:7, 8).
Tierra, Mares y vegetación (Gn. 1:10, 11).

Sol, Luna y Estrellas (Gn. 1:16).
Criaturas en el Mar y Aves (Gn. 1:20).
Criaturas sobre la Tierra y el Hombre (Gn. 1:24-26).

Los escépticos de la Creación y los evolucionistas discuten: "¿Existe Dios?” Mientras la ciencia explora el "cómo" de nuestra existencia, el hombre todavía busca el "por qué" de su diseño. La ciencia debe operar dentro de limitaciones auto-impuestas: 1) La ciencia no puede dar respuestas finales o absolutas, y 2) La ciencia solo puede tratar con aquello que es de alguna manera observable y medible en el universo físico. Sin embargo, Dios mismo ha hecho visible su poder y deidad en sus obras pero el ser hombre (en su mayoría) no quiere reconocer su diseño inteligente y mucho menos quiere amar, respetar y obedecer a su Creador y a sus leyes (Rom. 1:20).

La Creación demanda que el hombre se humille reconociendo la grandeza de un Ser Supremo que escogió crearnos a su imagen, y luego exaltarnos por encima de todo diseño en la tierra (Sal. 8:3-6).

Creacionismo
El creacionismo es más que una defensa de la historia bíblica de la creación; el creacionismo intenta formular teorías para el origen del universo y la vida que están arraigadas en las verdades que Dios nos han dado en el libro de Génesis. Esto marca una enorme diferencia con la ciencia convencional secular establecida, la cual supone una gran explosión, una edad antigua (miles de millones de años) del universo y la tierra, el desarrollo de la vida a partir de la no-vida, y la evolución de una especie en otra. Lamentablemente, esta visión evolutiva sobre los orígenes y la vida es presentada al público en general como una colección de hechos sólidos, irrefutables y científicamente demostrados. La teoría de la evolución es pregonada como un inamovible hecho científico demostrado pero ya hemos analizado que esta teoría está lejos de estar demostrada; al contrario, es sumamente especulativa.

No obstante, los cristianos creemos que la Biblia es la Palabra de Dios y que él es un Dios que no puede mentir (Tito 1:2). Sin temor a equivocarnos, se puede concluir que Dios, el Creador, tampoco nos mentirá acerca de Su creación, lo cual significa que el contenido del libro de Génesis es veraz. Entonces ¿cómo puede existir una brecha entre la fe y la ciencia? ¿Significa esto que el libro de Génesis no es más que una descripción poética de los orígenes? ¿O podría ser que existe una brecha entre la "ciencia divina" y la "ciencia secular"? ¿Se libra la batalla sobre suposiciones y presuposiciones, en lugar de verdades y hechos? ¿Existe alguna ventaja en la creencia de que Dios nos dio una descripción realista del origen del universo en el libro de Génesis?

Ken Ham, el presidente de Answers in Génesis (Respuestas en el Génesis), nos da la siguiente perspectiva sobre el creacionismo: "El Salmo 11:3 establece: si fueren destruidos los fundamentos, ¿qué ha de hacer el justo?".

Si usted destruye las bases de algo, la estructura se desplomará. Si usted quiere destruir algún edificio, la mejor manera es destruir las bases. Igualmente, si usted desea destruir el cristianismo, destruya los fundamentos que están establecidos en el libro de Génesis.

"¿Es de extrañar que Satanás esté atacando el Génesis más que a ningún otro libro? La doctrina bíblica de los orígenes, tal como está contenida en el libro de Génesis, es el fundamento de todas las otras doctrinas de las Escrituras. Niegue o socave de alguna manera la doctrina bíblica de los orígenes, y socavará el resto de la Biblia. Cada doctrina bíblica de teología, directamente o indirectamente, en última instancia está basada en el libro de Génesis" (Creation College Handbook, 2006).

Por este motivo, el creacionismo va más allá de ser una descripción de los orígenes del universo, de la vida, e inclusive de la humanidad; el creacionismo está entrelazado con las doctrinas primordiales del cristianismo. Por ejemplo, considere la siguiente lista de doctrinas cristianas, arraigadas en el libro de Génesis (capítulos 1-11):

- ¿Cuál es el origen del universo y de la vida? (Gn. 1:1)
- ¿Qué es el pecado? (Gn. 3:1-6; Rom. 5:12)
- ¿Por qué muere la gente y los animales? (Gn. 3:17-19)
- ¿Por qué se diferencian las personas de los animales? y ¿por qué todas las personas tienen el mismo valor? (Gn. 1:27)
- ¿Por qué necesitan las personas un Salvador (Jesús)? (Gn. 3:15; Rom. 5:19; 1 Cor. 15:21-22)
- ¿Puede existir un "último Adán" sin un primer Adán? (Gn. 1:27; 2:19-25; 1 Cor. 15:21-22, 45)
- ¿Qué es el matrimonio? (Gn. 2:24; Mt. 19:4-6)
- ¿Por qué las personas usan ropa? (Gn. 3:21)
- ¿Por qué trabaja la gente? (Gn. 2:15; 3:17-19)

r. Los atributos de Dios

¿Existe Dios? Si es así, ¿cuáles son Sus atributos? ¿Es un Dios de Amor? ¿Es un Dios justo? ¿Es pasivo y complaciente? ¿No ha revelado en absoluto su naturaleza?

Saulo de Tarso, comúnmente conocido como Pablo, el Apóstol, un teólogo del primer siglo, escribió a la iglesia cristiana de Roma: “Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa” (Rom. 1:20). De acuerdo con Pablo, si realizamos una investigación imparcial del mundo a nuestro alrededor, podemos determinar la existencia de Dios y Sus atributos observando simplemente las características de la naturaleza. En esencia, examinando la Creación podemos descubrir al Creador.

¿Es necesario Dios, o es simplemente conveniente? La ciencia del siglo XX comprobó exitosamente, con certeza, que el universo no es eterno… que sí tuvo un principio. Un universo eterno es contrario a nuestras Leyes Naturales (leyes que permanecen inquebrantables dentro del universo observable). Además, comenzando con la Teoría de la Relatividad de Einstein, la ciencia ha determinado que el espacio y el tiempo están entrelazados. Tanto, de hecho, que ya no son conceptos separados, sino son referidos como el " continuum espacio-tiempo". Una vez, había un tiempo en que no había tiempo. Por esto, el explicar nuestros orígenes señalando la existencia eterna del universo, no es ya una posición válida. Ahora existen solo dos opciones para contestar el acertijo de la existencia de todas las cosas: o Alguien hizo el universo, o el universo se hizo a sí mismo. La primera opción se resume en esta fórmula: Materia + energía + información = concepto y diseño (creación). La segunda opción es expresada en esta fórmula: Materia + energía + tiempo + probabilidad al azar = complejidad y diseño aparente (un accidente).

¿Vemos la obra de Dios? A lo largo de algunos milenios, la humanidad ha desarrollado una apreciación de la belleza y de la complejidad del universo. Sin embargo, no fue sino hasta 1953, con el descubrimiento de la estructura de la molécula del ADN por James Watson y Francis Crick, que la humanidad finalmente comenzó a entender el diseño asombroso que impregna toda vida. Cualquiera que verdaderamente investigue el milagro de la molécula del ADN -- este increíble sistema micro, digital, corregidor de errores, redundante, auto-repetitivo, de almacenamiento y recuperación de información, con su propia convención de lenguaje inherente, que tiene el potencial de desarrollar cualquier organismo a partir de crudo material biológico -- entiende que la vida es el resultado de concepto y diseño. La Ciencia de la Información nos dice que el concepto y el diseño solo pueden ser el resultado de una mente. Por lo tanto, un Creador es la respuesta científica por defecto para todo lo que vemos. A menos que la humanidad sea capaz de identificar el mecanismo natural por el cual el universo pudo haberse creado a sí mismo, un Creador es necesario y es la respuesta por excelencia.

En un intento de desmentir la necesidad de Dios, el estudiante universitario Stanley Miller ejecutó el famoso experimento Miller-Urey de "chispa y sopa" en 1953. Miller basó su experimento en observaciones hechas por Harold Urey en 1952, acerca de las condiciones atmosféricas necesarias para la Generación Espontánea de la "materia prima básica" de la vida. El irónico resultado del trabajo de Miller fue la validación del argumento de la Creación. Urey demostró que las condiciones atmosféricas presupuestas de la tierra primitiva eran letales para la "materia prima básica" de la vida. El oxígeno destruye los aminoácidos. Sin embargo, sin el oxígeno para desviar la luz Ultravioleta, los rayos Ultravioleta destruyen los aminoácidos. Por esto, la vida no puede desarrollarse como resultado de la Generación Espontánea con o sin oxígeno. La geología indica que el oxígeno siempre ha formado parte de la atmósfera de la Tierra (cada capa de estratos, incluyendo las capas más bajas, consisten de roca oxidada). Además, Miller demostró que la Generación Espontánea crea un material que es letal para la "materia prima básica" de la vida. El experimento Miller-Urey produjo 85% alquitrán, el cual es venenoso para la vida. En realidad, el experimento de Miller solo “produjo” la materia prima básica de aminoácidos en muy pequeñas cantidades (aproximadamente 1.9% del producto total), pero ella misma era nociva para la vida debido a su hechura estructural. El principio de "quiralidad" requiere que todos los aminoácidos en las proteínas sean "zurdos", mientras que todos los azúcares en el ADN y ARN, sean "diestros". El experimento de Miller produjo aproximadamente cantidades iguales de material zurdo y diestro, de esta manera estableciendo el absurdo matemático de crear hasta los elementos básicos de la vida a partir de un proceso de "chispa y sopa". Miller también demostró la necesidad de información en su proceso diseñado. Miller llevó a cabo el experimento dos veces. Una vez, bajo condiciones "naturales" aleatorias, y la segunda vez, usando una "trampa" construida manualmente, para prevenir que los aminoácidos resultantes recibieran una descarga eléctrica y fueran destruidos por las chispas subsiguientes. La primera prueba, la cual representó la probabilidad aleatoria "natural", no produjo ningún aminoácido. De esta manera, la ciencia, hasta en un intento de desmentir a Dios, demostró aún más la necesidad de un Creador.

Entonces, ¿cuáles son los atributos de este Dios Creador? Primero que nada, la Ley Natural de Causa y Efecto establece que un efecto es siempre menor que su causa. Si toda la energía del universo viene de Dios, resulta lógico que Dios es Todopoderoso (Omnipotente). Si todo el conocimiento combinado de la humanidad es el resultado de Dios, es lógico proponer que él lo sabe todo (Omnisciente). Si todo lo que vemos originalmente vino de un Dios invisible, es lógico que él exista fuera de las dimensiones físicas (Trascendente). Si todos los humanos fueron creados por Dios para ser criaturas individuales, entonces Dios mismo debe ser un ser personal (con voluntad, pensamientos y sentimientos). Entonces, ¿qué quiere de la humanidad este Dios Creador, Omnipotente, Omnisciente, Trascendente y Personal? Seguramente el hombre fue creado por una razón. ¿Qué es lo que todos los seres individuales desean? La respuesta: Una relación personal con otros seres individuales.

En este sentido, la Biblia describe a Dios como un Creador Omnipotente, Omnisciente, Trascendente, Personal, que quiere una relación personal con la humanidad. Sin embargo, la humanidad está separada de Dios por el pecado, un resultado de Su regalo del libre albedrío. Adicionalmente, la Biblia nos dice que debe haber una retribución por los pecados de la humanidad en contra de Dios -- el quebrantamiento de Su Ley Divina. Nosotros no nos creamos a nosotros mismos con esta habilidad de pecar pero hemos decidido pecar en diversas formas y muchas veces justificamos nuestras faltas y pensamos que no deberíamos tener que pagar las consecuencias. Bien, ¿Qué sería lo justo? ¿Que Dios pagara la pena por nosotros? Sin embargo, Cristo mismo se hizo hombre para llevar nuestras culpas, siendo justo y limpio de todo pecado.

“En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados” (1 Jn. 4:9, 10).

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a Su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna” (Jn. 3:16).

s. Evidencia de la Creación

Ya que el universo es obviamente complejo y a la vista, bien diseñado, un Diseñador debe ser la respuesta científica por defecto. En todo lo que observamos hoy en día, concepto y diseño son el resultado de una Mente Maestra. Además, leyes naturales como la Gravedad, Causa y Efecto y Termodinámica, implican un Dador de Ley.

A menos que un mecanismo natural limitado por una ley natural sea encontrado, por el cual el universo entero pudo haber existido y avanzado su desarrollo a través de un proceso aleatorio, un Creador debe ser la respuesta por defecto (no importa si un científico o un ser humano del común tienen dificultad en aceptarlo o no).

Sir Arthur Conan Doyle muy elocuentemente dijo en su serie Sherlock Holmes: "Una vez que eliminas lo imposible, lo que queda, no importa cuán improbable, debe ser la verdad".

Unos pocos ejemplos breves:

• Falta de Fósiles Transicionales.
Desde que Darwin introdujo su teoría (1859), científicos han buscado la evidencia de fósiles indicando transiciones orgánicas pasadas. Cerca de 150 años después, no se ha encontrado NINGUNA evidencia de transición hasta ahora en el registro fósil.

• Falta de Mecanismo Natural.
Charles Darwin, en su Origen de las Especies, propuso que la Selección Natural era el mecanismo por el cual un organismo unicelular original pudo haber evolucionado gradualmente, dando lugar a todas las especies que observamos hoy, tanto en plantas como en animales. Darwin define la evolución como "descendencia con modificación". Sin embargo, la Selección Natural se conoce como un proceso conservador, no un instrumento para desarrollar la complejidad a partir de la simplicidad. Más tarde, con nuestro incrementado conocimiento de genética, se pensó que a lo mejor la Selección Natural en conjunto con la mutación genética, permitieron el desarrollo de todas las especies desde un ancestro común. Sin embargo, esto es teórico y controversial, ya que hasta ahora no se ha observado NINGUNA mutación "benéfica". De hecho, los científicos solo han observado mutaciones "descendentes" y dañinas hasta ahora.

• Limitaciones de Tiempo.
Tanto los Creacionistas como los Evolucionistas concuerdan en que para ser posible la evolución, se hace necesaria una excesiva cantidad de tiempo. Durante la mayor parte del siglo XX, se pensó que los evolucionistas tenían todo el tiempo que necesitaban. Si la tierra alguna vez lució muy joven para que hayan ocurrido ciertos desarrollos evolucionistas, la edad era retrocedida de forma intencional en los libros de texto. En 1905 se declaró que la tierra tenía dos billones de años. Para 1970 se determinó que la tierra tenía 3.5 billones de años, y para los 1990's, la tierra había alcanzado 4.6 billones de años. Sin embargo, defensores de la Tierra Joven han identificado bastantes cronómetros de Tierra Joven en años recientes. Actualmente, existen aproximadamente cinco veces más cronómetros naturales indicando una "Tierra Joven" que una "Tierra Vieja". Cada descubrimiento es un "Factor Limitante" separado, que coloca una restricción en la edad posible de la tierra. Por ejemplo: Distanciamiento de la luna, velocidad de rotación de la tierra, deterioro del campo magnético, tasas de erosión, influjo químico en los océanos, salinidad del océano, etc. Todos limitan la edad posible de la tierra. Cada Factor Limitante es diferente. Si uno de ellos fuese cuestionado exitosamente, todavía quedaría el problema de todos los demás. Además, existen Factores Limitantes que restringen la edad posible del universo, tales como galaxias espirales, las cuales mantienen sus formas espirales a pesar de que sus centros giran más rápido que sus extremidades.

• Modelos de Orígenes Inaceptables.

La Teoría del Big Bang es la fuente aceptada de los Orígenes dentro de la mayoría de los Evolucionistas, y es enseñada en nuestras escuelas públicas. Sin embargo, el Big Bang no explica muchas cosas, incluyendo la distribución desigual de materia que resulta en "vacíos" y "agrupaciones", o el movimiento retrógrado que debe violar la Ley de Conservación de Momento Angular. Además, el Big Bang no considera la principal pregunta en cuestión: "¿De dónde vino todo?" ¿La nada explotó? ¿Cómo esta explosión causó orden, cuando toda explosión observada en la historia registrada causa desorden y confusión?